miércoles, 23 de diciembre de 2020

Porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados

 Porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados

21 Y dará a luz un hijo, y llamarás Su nombre Jesús [Yeshúa, en hebreo], porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados.

Mateo 1:21

 

Estamos cerca de la Navidad y, como años anteriores, quisiéramos rememorar que, un día 25 de diciembre, nació el Salvador del mundo; aunque, ciertísimamente, hay pruebas suficientes como para desestimar que el Salvador naciera en esta fecha; sin embargo, y porque tal parece que ésta sería el pretexto o excusa única para rememorar con sentido de festividad Su nacimiento, quisiéramos festejarlo o celebrarlo con toda la alegría y acción de gracias que el hecho amerita, motiva.

 

En el versículo que hemos copiado aquí, se dice que la orden del ángel (posiblemente el mismo ángel que visitó a María, en San Lucas 1:26-38), que debían llamar al niño por el nombre de Jesús; y, seguidamente, el ángel da la explicación del porqué de este nombre: “porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados.” No hay mensaje más consolador que éste, que Dios nos envíe un Salvador para salvarnos de nuestros pecados.

 

En Romanos 3:9-18, el apóstol detalla la condición de todo hombre (o mujer), que “No hay justo, ni aún uno”; y, en el capítulo 6 y versículo 23 de este mismo libro, que “la paga del pecado es muerte”, por lo que todos estaríamos condenados a muerte de no mediar un Salvador, Alguien que nos salve de la muerte producto de nuestro pecado.

 

La pregunta sería, ¿por qué Dios querría matarnos, por causa del pecado?

 

Romanos 3:23 sería la respuesta a esta interrogante: “por cuanto TODOS pecaron, y están destituidos [faltos] de la gloria de Dios [no nos parecemos a Él].”

 

En el principio, Dios creó los cielos y la tierra, y todo lo que lo habita; y, cuando Él había concluido la obra de la creación, las Escrituras afirman que Él estaba complacido de Su trabajo, de Su obra:

 

31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.

(Génesis 1:31)

 

Pero, tan pronto como nuestros primeros padres pecaron, la muerte entró en el mundo; y, tanto así que, por causa de este pecado, toda la creación fue contaminada en corrupción:

 

17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.

 

Así, toda la creación, juntamente con los hombres, estábamos condenados a morir; y, según Apocalipsis 20:15, para morir por toda una eternidad. Pero Dios, que es rico en misericordia, es evidente que, desde aquella vez que nuestros padres pecaron trayendo, con ello, maldición a toda su descendencia o generación, también proveyó la manera para salvar a Su hijo de su pecado; cuando, en Génesis 3:21, Él cubrió a Adán y Eva con túnicas de pieles, tipificando desde ese preciso instante la muerte de un Sustituto o Vicario por Su hijo, por nosotros.

 

18 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.

19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos

Romanos 5:18-19

 

Por esto mismo apareció Jesús, nuestro Salvador, para todos los que le reciben y confiesan como tal, creyendo en Su obra sustitutoria o vicaria por nosotros en la cruz. El apóstol escribió:

 

6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.

7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.

8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

Romanos 5:6-9

 

Si nuestra religión no tiene el poder para proveernos el Espíritu Santo, que es la señal de Su aprobación, que Él nos ha justificado por la fe en Jesucristo, entonces nuestra religión es vana, es otro delantal de hojas de higuera (Génesis 3:7), porque “sin derramamiento de sangre no se hace remisión” (Hebreos 9:22); y las hojas de higuera, por más que parecieron cubrir la aparente desnudez de Adán y Eva, no pudieron cubrir su pecado. Y, desde entonces, TODOS nacemos pecadores; por consiguiente, TODOS necesitamos de un Salvador, de Uno que nos salve de nuestros pecados que nos califican que somos incompetentes para vivir, honrar y glorificar a un Dios justo y santo. El hecho de que pecamos, eso demuestra de que somos pecadores.

 

23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

Romanos 3:23

 

El Rev. William Branham dijo lo siguiente:

 

239 Por eso es que nuestra religión es por Sangre, la Sangre. La Vida está en la Sangre que cubre la Palabra. Y la Vida es la… Está en la Sangre. La Sangre es religión [la palabra religión proviene del latín religare o volver a atar], y la Vida en la Sangre es lo que produce los resultados. ¡Oh!, ¿lo ven? ¿Ven?

240 No es cubrirse con hojas de higuera; Adán y Eva intentaron eso una vez. Caín hizo lo mismo. ¿Notaron eso Uds.? Caín también trajo de la vida botánica (¿ven?); pero no funcionó. Eso no les funcionó a Adán y a Eva, y eso no funcionará hoy. Cuando Dios lo rehusó en el principio, queda rehusado por la Eternidad. Credos hechos por hombres y pensamientos jamás la substituirán.

62-0422 - La Restauración Del Árbol Novia

 

53 Por eso fue que las manzanas y melocotones y demás cosas de Caín, no funcionaron. Tenía que ser una vida que tuviera sangre, y la vida había salido del sacrificio, y ahora la sangre era la señal de que el mandato de Dios había sido llevado a cabo. Ahora, ¿qué requirió Dios? La vida; y la sangre mostraba que una vida había tenido que desaparecer. Así que la sangre era la señal que la vida había sido sacrificada, que algo había muerto (el requerimiento de Dios); que una vida había sido sacrificada, y que la sangre había sido derramada. Y la sangre representaba la señal, de que una vida había desaparecido. La vida del animal la cual Dios había dicho debía ser tomada, era la sangre representando la señal. ¿Ven?

63-0901m - La Señal

 

56 Ahora, en aquel tiempo, la señal debía estar en la puerta. Debía estar allí, a pesar de lo religiosa que fuera la casa, de cuán religiosa era la gente, o lo bien que habían criado a sus hijos; de lo bien que habían asistido a la iglesia, o lo bien que ellos habían desplegado todas las cosas que Dios había dicho. Sin embargo, en esa hora final, donde era un reto entre la muerte y la vida, la sangre tenía que estar desplegada. Y la sangre mostraba que un sustituto inocente había sido tomado en lugar del adorador. Y la química de la sangre, la misma sangre roja, era una señal sobre la puerta de que esta casa estaba a salvo, bajo la sangre. Ahora, eso fue un tipo.

63-1028 - Perdón

 

De manera que, aquel día, tarde o noche (las Escrituras no lo precisa), cuando nació nuestro bendito Señor Jesús, nació nuestra salvación: “porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados.” (Mateo 1:21). ¡Qué noticia más dichosa para compartir! Y que, por lo mismo, es que el ángel dijo a los pastores: “No temáis; porque he aquí os doy nuevas [del griego euangelizō, traducido como evangelio] de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.” (Lucas 2:10-11)

 

Que la dicha que reinó en el corazón de aquellos pastores; como, después, en Simeón, un hombre piadoso que espera la consolación de Israel, y Ana, la profetisa (Lucas 2:21-38), reine en nuestros corazones; cuando, este 25 de diciembre, hagamos remembranza y meditemos sobre el inmenso significado del nacimiento, natividad o navidad de nuestro Señor Jesús; que, desde Su concepción en el vientre de María, Él ya estaba ordenado para ser nuestro Salvador; y, tanto así que, para recordárnoslo todo el tiempo, Dios puso por nombre a Su Hijo, Jesús. Cierto, el nombre Jesús es un nombre latinizado que, realmente, no tiene etimología, origen o procedencia; que pareciera que, al no poder o querer usar Su nombre en hebreo, Yeshúa, se trasliteró del hebreo al griego, del griego al latín y, desde allí, a nuestro idioma el español; con lo que, y sin darse cuenta en el daño que se estaba causando, perderse el sentido que todo nombre en hebreo está construido; y, en el caso de nuestro Salvador, Su nombre Yeshúa significa Yehováh es nuestro salvador o salva.

 

¿Celebrarán el nacimiento de Jesús, el Salvador o, como los paganos desde tiempos inmemorables, celebrarán el nacimiento del sol, adorando a la creación antes que al Creador (Romanos 1:25)? ¿Aceptaremos el regalo de Dios en la persona de Jesucristo o, por el contrario, cederemos a la fuerte tradición de un ficticio e inventado Papá Noel trayendo regalo para nuestros niños; cultivando en ellos, con esta falsedad, a convivir con la mentira?

 

¡Feliz Navidad, para todos aquellos que celebren el nacimiento, natividad o navidad de Jesús, nuestro Salvador!

 

                      

martes, 15 de diciembre de 2020

Cómo recibir el Espíritu Santo, y cómo actuarás cuando Él venga sobre ti

Cómo Recibir El Espíritu Santo

Y cómo actuarás cuando Él venga sobre ti

Saludos amigos, en el inigualable nombre del Señor Jesucristo.

 

El propósito de este tratado es enseñar cómo puedes recibir el bautismo del Espíritu Santo y mostrar cómo actuarás cuando Él venga sobre tu ser. Nuestra serie de tratados anterior [originalmente presentado en forma de vídeo, en idioma inglés] llamada “El verdadero arrepentimiento” y “Las 3obras de la gracia” le serán de ayuda mientras busca el bautismo del Espíritu Santo, así que lea esos tratados si aún no lo ha hecho.

 

Muchos creyentes se bautizan rápidamente en el nombre del Señor Jesucristo, llamado justificación, y pasan a la santificación y se quedan atascados allí, deseando el bautismo del Espíritu Santo pero sin saber qué hacer. Entonces este tratado se enfoca en la santificación.

 

Comenzaré con Cómo recibir el Espíritu Santo.

 

CÓMO RECIBIR EL ESPÍRITU SANTO

 

Para pasar de la santificación a recibir el Espíritu Santo, recuerde este sencillo consejo bíblico:

 

“Biblia diaria, ore, y obedezca” Aquí está el razonamiento bíblico detrás de este consejo.

 

I. DIARIO

Si desea el bautismo del Espíritu Santo, debe conectarse DIARIAMENTE con Jesucristo. No se apresure ni se frustre. Permanezca pacientemente en Cristo, o permanezca conectado con Cristo tanto como sea posible, todos los días, porque CRECES en el bautismo del Espíritu Santo al amar y servir a Jesús a diario, como Cristo enseña en Marcos 4: 26-28. La parábola de Jesús dice que el reino de Dios crece en 3 etapas, como una planta de trigo, ¡y esas 3 etapas representan Justificación, Santificación y Bautismo del Espíritu Santo!

 

MARCOS 4:28

28 Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga;

 

Y recuerde que Jesús dice que el Reino de Dios está dentro de usted, o el bautismo del Espíritu Santo, Cristo en usted, la esperanza de gloria (Colosenses 1:27):

 

LUCAS 17:21

21 ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.

 

II. BIBLIA

La Biblia es la segunda palabra del consejo porque Jesús dice que eres santificado por la VERDAD, y la PALABRA o Biblia es la VERDAD.

 

JUAN 17:17

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.

 

Jesús confirma que la santificación viene por la PALABRA, porque Jesús dice que somos santificados por la VERDAD y Su Palabra es verdad. Así que debes alimentarte de la verdad, amar la verdad, pedir la verdad y OBEDECER LA VERDAD.

 

Esto concuerda con que Jesús etiquetó las tres obras de gracia como el camino (JUSTIFICACIÓN), la verdad (SANTIFICACIÓN) y la vida (BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO).

 

JUAN 14: 6

Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.

 

III. ORAR

La oración es la tercera palabra del consejo de Jesús, quien nos insta a pedir repetidamente el bautismo del Espíritu Santo en oración, hambrientos y sedientos de Él.

 

LUCAS 11:13

13 † Si, pues, siendo malos, sabéis dar buenos dones a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que le pidan?

 

MATEO 5: 6

6 † Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

 

IV. OBEDECER

El cuarto consejo es OBEDECER. Pedro, quien vivió con Jesús y predicó por Él durante 3.5 años, sin el bautismo del Espíritu Santo, nos dijo que debemos OBEDECER a Dios si queremos nacer de nuevo.

 

HECHOS 5:32

32 † Y nosotros somos sus testigos de estas cosas; y también lo es el Espíritu Santo, que Dios ha dado a los que le obedecen.

 

Así que este es un resumen simple de SANTIFICACIÓN. Si está leyendo la Biblia DIARIAMENTE, pidiendo en oración el bautismo del Espíritu Santo, hambriento y sediento de Él, y OBEDECIENDO la Palabra lo más sinceramente posible, pronto recibirá el bautismo del Espíritu Santo.

 

Pasemos a la siguiente sección:

 

CÓMO ACTUARÁS CUANDO ÉL VENGA SOBRE TI

 

Actuará de manera similar / de la misma manera como los santos en el Libro de los Hechos que recibieron el Espíritu Santo, y afortunadamente tenemos 5 ejemplos claros de cómo actuaron. Tu experiencia coincidirá con Hechos y tendrás FRUTOS del Espíritu Santo siguiendo tu vida DESPUÉS de recibir la Vida Eterna.

 

¿Quién es el espíritu santo?

 

Pero primero, un espectador me pidió que enseñara la identidad del Espíritu Santo: ¿Quién es Él? Bíblicamente, el Espíritu Santo es Dios mismo, el Padre, porque Dios es una sola persona. El Padre comparte una medida de Su propia vida en tu alma. El bautismo del Espíritu Santo es DIOS mismo que habita permanentemente en tu alma, camina en tu cuerpo. 2 Corintios 6: 16-18 dice:

 

II CORINTIOS 6: 16-18

16 ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:

    Habitaré y andaré entre ellos,

    Y seré su Dios,

    Y ellos serán mi pueblo. m

17 Por lo cual,

    Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,

    Y no toquéis lo inmundo;

    Y yo os recibiré,

18 Y seré para vosotros por Padre,

Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.

 

El Espíritu Santo EN SU ALMA también es PODER, VIDA ETERNA y el ESPÍRITU DE VERDAD, por nombrar algunos.

 

CITAS BÍBLICAS:

El Espíritu es vida eterna - Hebreos 9:14

El Espíritu es poder - Efesios 6:10, I Tesalonicenses 1: 5, 2 Timoteo 1: 7, 2 Pedro 1: 3-4, Apocalipsis 20: 6

El Espíritu es Verdad - la Palabra de Dios - Juan 14:17, 4:24, 15:16, 16:13, Ef. 1:13, 5: 9, 2 Tesalonicenses 2:13, 1 Pedro 1:22, I Juan 4: 6, I Juan 5: 6

 

Volviendo a CÓMO USTED ACTUARÁ CUANDO EL ESPÍRITU SANTO VENGA SOBRE USTED... tendrá una experiencia basada en la Biblia con evidencia de los frutos del Espíritu a partir de ese momento.

 

¿Cómo es bautizado un creyente con el Espíritu Santo?

 

Él ha nacido de nuevo por el Espíritu de Dios que cayó en Su alma desde el cielo, lo que provocó una experiencia de adoración audaz, liberadora y emocional. Lo llamaré el principio de ver y oír. Cada vez que un creyente estaba lleno del Espíritu Santo en el Libro de los Hechos, los observadores podían “ver y oír” los efectos externos de su bautismo interior del alma. Así como “ves y oyes” el nacimiento natural de un bebé, “ves y oyes” el nacimiento espiritual de un cristiano. Cinco textos del Libro de los Hechos ilustran esta revelación y Hechos 11:15 prueba que el Espíritu Santo caerá en las almas de los hombres de una manera similar y llenará de adoración cada vez: “Y cuando comencé a hablar, el Espíritu Santo cayó sobre ellos, como en nosotros al principio “. Sí, la experiencia del nacimiento espiritual será una experiencia de adoración audaz y liberadora para todo cristiano.

 

    Todo cristiano debe tener la experiencia de ser bautizado con el Espíritu Santo, pero no todas las experiencias son exactamente iguales. No hay una evidencia externa específica del bautismo del alma, como leerá pronto. Puede haber una variedad de expresiones en el momento literal de recibir el bautismo del Espíritu Santo, como hablar en lenguas para que otros puedan entender el evangelio, declarar las maravillosas obras de Dios, profetizar o magnificar a Dios, pero cada experiencia es un cambio de vida sin timidez. La experiencia de un creyente también debe estar basada en la Palabra, lo que significa que el cristiano puede identificar cómo su experiencia coincide con una de las del Libro de los Hechos cuando el Espíritu Santo cayó sobre las almas. Es como si estuvieras en el aposento alto en el capítulo 2 de Hechos porque tuviste una experiencia similar.

 

    Si bien la emoción viene con la experiencia “ver” y “escuchar”, no es el foco de ella. Muchos adoradores se emocionan pero nunca se arrepienten por completo de sus pecados para experimentar una vida diferente. El enfoque al comienzo de la experiencia “ver” y “oír” es alabar amorosamente a Dios mientras le pide que llene su alma. A nuestro Padre le encanta escuchar a Sus hijos orar y pedirle que cumpla Su Palabra, así como los padres terrenales disfrutan de satisfacer las peticiones de sus hijos. Jesús dice en Lucas 11:13: “Entonces, si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenos dones a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que le pidan?”

 

    En Hechos 2: 1-33, Pedro origina el Principio de “ver” y “oír” al decirle a la multitud: “Por tanto, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto: que ahora veis y oís.” Al principio del capítulo, los 120 creyentes se llenaron tanto del Espíritu Santo, que dejaron el aposento alto y salieron a las calles de Jerusalén alrededor de las 9:00 am declarando las “obras maravillosas de Dios” de tal manera que fueron acusados de estar borracho de vino. El Espíritu Santo en las almas de estos nuevos cristianos hizo que las alabanzas de Dios fluyeran de sus almas, a sus mentes y luego a sus cuerpos y bocas mientras se movían por las calles y hablaban con valentía de las obras de Dios. Se ha dicho que un nacimiento natural es un desastre y también lo es un nacimiento espiritual. Todo el gozo, la adoración ruidosa, la emoción y la victoria fluyen a la vez. Al mundo le parece desordenado, como una borrachera natural, pero es un nacimiento espiritual. Es una emergencia. ¡Es la vida eterna!

 

Hechos 2 no fue una experiencia de “La oración del pecador” sin emociones y con un guión. Esta era el “agua viva” prometida de la que habló Jesús, que brota de almas satisfechas recién llenas de vida eterna. Note cómo Hechos 2: 6-11 enseña que la multitud entendió todo lo que estos galileos llenos del Espíritu Santo estaban diciendo. No hablaban idiomas desconocidos, sino conocidos. Pedro y sus discípulos galileos estaban declarando las obras de Dios en el idioma galileo, mientras que Dios permitió milagrosamente que los extranjeros escucharan sus palabras en sus idiomas nativos. El milagro fue escuchar, no tanto hablar. Pronto se abordará este tema.

 

    El principio de “ver” y “oír” se ve por segunda vez en Hechos 4:31 cuando los cristianos recién nacidos de nuevo oraron pidiendo valentía para hablar la Palabra de Dios y las Escrituras dicen que el Espíritu Santo llenó a todos los santos que oraban por esta petición. Esta poderosa reunión de oración siguió a la curación milagrosa de un cojo en la puerta La Hermosa. Después de realizar el milagro a través del poder de Dios, Pedro y Juan fueron arrestados y amenazados con no pronunciar más el nombre de Jesús. Una vez liberados y entre los hermanos nuevamente, Hechos 4:24 dice que “alzaron unánimes su voz a Dios”. Sus oraciones pedían señales, prodigios y milagros para “ser hechos en el nombre de tu santo Hijo Jesús”. Dios estaba tan complacido que sacudió el edificio y los que no habían nacido de nuevo fueron inmediatamente llenos, porque “tembló el lugar donde estaban reunidos; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban la palabra de Dios con denuedo”. Observe todo lo que pueda “ver y oír” en este evento: un edificio tembloroso y muchas voces fuertes y atrevidas. El Padre Celestial sonrió cuando nacieron Sus bebés espirituales.

 

    Hechos 8: 14-25 describe a los samaritanos recibiendo el bautismo del Espíritu Santo y el principio de “ver y oír” es evidente. La misma experiencia de adoración de Hechos 2 en Jerusalén está sucediendo ahora a casi 100 millas de distancia en Samaria. Después de que Pedro y Juan imponen sus manos sobre los samaritanos y el Espíritu Santo cae sobre ellos, un ex hechicero y recién converso cristiano llamado Simón está tan asombrado por la forma en que actúan los samaritanos al recibir el Espíritu Santo que le ofrece dinero a Pedro si le da el poder para imponer las manos a las personas para impartir el Espíritu Santo. Simón estaba bien familiarizado con ver a Satanás manipular, molestar y hechizar a las personas a través de sus propias hechicerías malvadas, pero nunca había sido testigo de un empoderamiento tan genuino, puro, santo y justo como los santos que reciben el bautismo del Espíritu Santo. Al final, Simón le suplica a Pedro que ore para que Dios lo perdone por pensar que podría adquirir el poder [mediante dinero] para impartir el Espíritu Santo a las almas de los creyentes. Simón tuvo que aprender lo que enseñó Juan el Bautista: es Jesucristo solo quien bautiza con el Espíritu Santo, no ninguna otra persona.

 

    Un tercer texto sobre cómo cae el Espíritu Santo es Hechos 10: 44-48. Aunque pequeño, este texto y su descripción en el siguiente capítulo brindan un gran apoyo al principio “ver y oír”. Durante el sermón de Pedro dentro de la casa de Cornelio, “el don del Espíritu Santo” se “derrama” sobre muchos gentiles. Los judíos con Pedro “les oyeron hablar en lenguas y engrandecer a Dios”. La alabanza y la adoración dirigidas a Dios siempre fluyen de la boca de los bebés espirituales. Estas lenguas sin duda fueron entendidas por los judíos y por cualquier otra persona que pudiera escuchar a distancia porque Pedro regresó más tarde a Jerusalén y les dijo a sus hermanos judíos que Dios les dio a los gentiles el don del Espíritu Santo “como sobre nosotros al principio”. Hechos 11:15 prueba que el Espíritu Santo cayó sobre los gentiles de la misma manera que cayó sobre los judíos en el capítulo 2 de Hechos.

 

    Además, el testimonio de Pedro en Jerusalén en Hechos 11 enseña que la presencia del Espíritu Santo dentro del alma de un creyente lleno del Espíritu Santo puede reconocer cuando alguien más ha recibido el bautismo del Espíritu Santo. Ver a los samaritanos recibir el Espíritu Santo trajo las palabras de Jesús a la memoria de Pedro:

 

15 Y cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio.

16 Entonces me acordé de lo dicho por el Señor, cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.

17 Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios?

18 Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!

(Hechos 11: 15-18)

 

    Un creyente con la propia vida eterna de Dios a menudo puede reconocer cuando un hermano en la fe nace de nuevo. Pablo confirma esta verdad en Romanos 8:16, diciendo: “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios”. 1 Juan 5: 6 y 8 dicen “el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es verdad” y “hay tres que dan testimonio en la tierra, el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres están de acuerdo en uno.”

 

El último tiempo registrado en Hechos en el que los creyentes recibieron el Espíritu Santo es en Hechos 19: 1-7 y el Principio “Ver y Escuchar” se muestra mediante dos expresiones: hablar en lenguas y profetizar. Hechos 19: 6 dice: “Y cuando Pablo les impuso las manos, el Espíritu Santo descendió sobre ellos; y hablaban en lenguas y profetizaban”. Dios envió lenguas para compartir sus obras con los efesios. Se da a entender que estos discípulos no estaban solos. Debe haber habido incrédulos entre el grupo de 12 porque las lenguas son una señal para los incrédulos, no para los creyentes. 1 Corintios 14:22 dice: “Por tanto, las lenguas son por señal, no para los que creen, sino para los que no creen”. La profecía, un don dramático para asegurar a los creyentes de la presciencia y omnisciencia de Dios, acompañó a las lenguas, prediciendo cosas por venir de las que pronto serían testigos de su cumplimiento. Apocalipsis 19:10 promete profecías para aquellos que tienen el Espíritu de Jesús, diciendo “porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.”. La profecía sobrenatural estará presente entre los cristianos, pero no todos los cristianos profetizan según 1 Corintios 12: 29-31.

 

CIERRE

Los animo a buscar el Espíritu Santo HASTA que lo reciban. ¡No se detengan! A veces se necesitan años para recibirlo, como los apóstoles de Jesús, ¡más de 3,5 años! En mi vida, pasaron unos 3 años hasta que nací de nuevo.

 

Aconsejo a todos que escuchen “Dios Ocultándose En Simplicidad”, predicado en Albuquerque, Nuevo México. En los últimos 45 minutos del sermón, el Hermano Branham lleva a la gente a recibir el bautismo del Espíritu Santo y dice que la Columna de Fuego estaba allí para indicarlo.

 

¡Dios te bendiga, y que Jesucristo sea el deseo de tu corazón!


Tratado originalmente expuesto como vídeo en el idioma inglés: How to Receive the Holy Ghost and How You'll Act When He Comes, por el Pastor Jesse R. Smith, de la iglesia Bride of Christ Fellowship, en Akron, Ohio, EEUUA.

El bautismo en agua en el nombre del Señor Jesucristo

 

El Bautismo en agua en el nombre del Señor Jesucristo

Por: Pastor Jesse R. Smith

Saludos en el nombre de Jesucristo.

 

El propósito de este tratado es presentar la única manera bíblica de ser bautizado en agua. Como sugiere el título de nuestro tratado, el bautismo en agua debe llevarse a cabo de la siguiente manera: un nuevo cristiano debe ser sumergido completamente bajo el agua mientras el ministro o predicador invoca audiblemente el nombre del Señor Jesucristo. Nos damos cuenta de que esta descripción del bautismo probablemente no le resulte familiar, por lo que nos sentimos humildes y agradecidos de tener la oportunidad de presentarle la verdad bíblica completa sobre el bautismo en agua. A medida que estudie su Biblia y ore sinceramente con un corazón abierto, encontrará que el bautismo en el nombre del Señor Jesucristo, con una inmersión total bajo el agua, es el único bautismo que se encuentra en la Biblia, como mostraremos en los próximos pocos minutos. Oramos que este tratado le ayude a presentarle estas verdades de la Palabra de Dios, con la intención de que elija y desee ser bautizado en el santo nombre del Señor Jesucristo.

 

Hoy en día, hay muchas formas diferentes en que los grupos eligen bautizar a los creyentes, y las dos más populares probablemente sean el bautismo “Padre, Hijo y Espíritu Santo” y el “Solo Jesús”, pero si estudias la Biblia y oras, encontrarás que estos 2 ejemplos específicos no se toman en cuenta; TODAS las Escrituras en la Biblia sobre el bautismo, especialmente el Libro de los Hechos, que hace que estos 2 bautismos sean incompletos e inexactos. El bautismo en agua es un tema crucial, ya que creemos que la Biblia prueba que casi mil millones de creyentes hoy (investigación del banco de la iglesia) han sido bautizados incorrectamente. Esta estimación puede parecer chocante para algunos, pero Apocalipsis 12: 9 dice que Satanás engañaría al “mundo entero” de la verdad y Jesús dijo que aquellos que encuentren el camino verdadero serán “pocos” y el camino es “angosto” (Mateo 7:14).

 

Ahora, veamos 6 secciones sobre el tema del bautismo en agua, en el nombre del Señor Jesucristo.

 

II. ¿Por qué ser bautizado?

La razón por la que un creyente querría ser bautizado es porque ha escuchado el evangelio de Jesucristo que cambia vidas, y su corazón ha cambiado. El nuevo creyente se ha arrepentido de sus pecados. Sus deseos de pecar voluntariamente se han ido. Es una nueva criatura. El “viejo hombre” que una vez fueron ha muerto y eso es lo que representa el bautismo según la Biblia. El bautismo es un símbolo de que hemos muerto a nuestros deseos pecaminosos y esa persona “vieja” que tú eras, la que amaba el pecado, ha muerto y cuando te sumerges en el agua en el bautismo, representa tu muerte a tu vida de pecado. Has muerto para ser esclavo del pecado. Una vez que salgas del agua, es un símbolo de cómo somos resucitados en la novedad de vida con Cristo Jesús para servir en la novedad del Espíritu Santo según Romanos 6: 3-6.

 

El bautismo también es muy importante porque es un acto de obediencia al mandato de Jesucristo en Marcos 16:16 RV. Jesús dijo:

 

[16] El que creyere y fuere bautizado, será salvo; pero el que no creyere, será condenado.

 

Nuestro Señor Jesús ordenó a todos aquellos que confesaron ser seguidores de Él que mostraran al mundo que sus corazones y vidas cambiaron al ser bautizados públicamente en agua.

 

Este bautismo público es importante porque la Biblia dice que el nuevo creyente ahora puede tener una buena conciencia hacia Dios según 1 Pedro 3:21. Un creyente bautizado puede tener una conciencia pura porque ha obedecido el mandato de Jesús y ha sido bautizado. 1 Pedro 3:21 prueba que los infantes y los niños no deben ser bautizados porque aún no tienen la conciencia de la condición de su conciencia hacia Dios. No hay una sola Escritura en la Biblia en la que se bautice a un niño o infante, por lo que creemos que es una “tradición de hombres” y no debe practicarse porque la Biblia no nos enseña a hacerlo.

 

Basado en estas tres escrituras (Romanos 6: 3-6, Marcos 16:16, 1 Pedro 3:21) podemos ver que si uno que DICE ser un creyente niega y rehúsa ser bautizado, es probable que sea en desobediencia a Cristo, no ha muerto a sus deseos pecaminosos y no ha comenzado una nueva vida de servicio a Cristo, y no tiene una buena conciencia hacia Dios. La Biblia enseña que los creyentes llenos del Espíritu Santo serán bautizados con gusto de acuerdo con Hechos 2: 41 y Hechos 10: 47-48. Entonces, alguien que niega el bautismo, lo más probable es que no tenga la morada del Espíritu Santo.

 

III. “¿Inmersión o aspersión?”

Los creyentes en Jesucristo deben estar completamente sumergidos o enterrados en agua al ser bautizados. La palabra griega para “bautizar” significa literalmente “sumergir” o “sumergir”. Cuatro Escrituras de la Biblia muestran cómo los creyentes bajaron al agua (Hechos 8:38), tenían mucha agua allí (Juan 3:23) y fueron enterrados en agua (Romanos 6: 4, Col. 2:12) en el momento de ser bautizado. La inversión total en agua tiene evidencia bíblica. Por otro lado, rociar en el bautismo no tiene evidencia bíblica, cero ejemplos, por lo que no puede ser aceptado por los creyentes porque Jesús dijo que cada palabra está establecida en la boca de dos o tres testigos. Solo por las Escrituras, hay solo 7 ocasiones en las que el Nuevo Testamento menciona la aspersión y ninguna de ellas se relaciona con el bautismo. (Hebreos 9:13, 9, 21; 10:22; 11:28; 12:24; 1 Pedro 1: 2). Llegamos a la conclusión de que no se debe rociar con agua ni a adultos ni a bebés. Sin duda, la inmersión total en agua es el único método que da la Biblia para ser bautizado.

 

La práctica de rociar en el bautismo no proviene de la Biblia, por lo que debe haber venido del hombre y, por lo tanto, es una tradición del hombre que invalida la Palabra de Dios según Jesús en Mateo 15: 6. Solo por las Escrituras, lo alentamos a que sea sumergido completamente en agua, y NO sea asperjado, en su bautismo o su rebautizo.

 

¿Sabía que puede volver a ser bautizado si no conocía estas verdades cuando se bautizó por primera vez? La Biblia apoya el rebautizo en los casos en que los creyentes desconocían el bautismo por el don del Espíritu Santo (Hechos 19: 1-5). La iglesia de Éfeso en Hechos 19: 1-5 no sabía que el bautismo del Espíritu Santo estaba disponible para ellos, así que San Pablo los rebautizó en el nombre del Señor Jesús y el Espíritu Santo cayó sobre ellos con poder. Lo alentamos a hacer lo mismo si ahora se da cuenta de que necesita ser rebautizado en el nombre del Señor Jesús Cristo y cree en la llenura del Espíritu Santo en su vida, no dude en comunicarse con nosotros.

 

IV. ¿A qué nombre llamamos?

Ahora que hemos visto cómo la Biblia solo admite la inmersión total en agua, queremos responder la pregunta, “¿qué nombre invocamos” en el bautismo? Como se dijo anteriormente, la mayoría de los creyentes es bautizada invocando al “Padre, Hijo y Espíritu Santo” o al nombre de “Jesús” solamente. Sin embargo, estos dos ejemplos no se toman en cuenta todo el Libro de los Hechos, por lo que son incompletos e inexactos. El bautismo en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo NO tiene evidencia bíblica, NO hay ejemplos bíblicos. El bautismo “Solo Jesús” tampoco tiene ejemplos bíblicos, por lo que solo el bautismo en el nombre del Señor Jesucristo tiene evidencia bíblica.

 

Solo por las Escrituras, los creyentes deben invocar el nombre del “Señor Jesucristo” al ser bautizados. El Libro de los Hechos tiene diez bautismos registrados. Cinco de ellos declaran el “nombre” que se invocó.

 

Como todos podemos ver, Jesús ordenó a Sus discípulos que bautizaran en el “NOMBRE” del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo en Mateo 28:19 antes de Su ascensión al cielo. Según Hechos 1: 3 y 2: 1, 10 días después de que Jesús dio este mandato en Mateo 28:19, San Pedro ordenó que el bautismo se llevara a cabo en el nombre de “Jesucristo” en el Día de Pentecostés. Poco después, San Felipe ordenó a los creyentes que se bautizaran en el nombre del “Señor Jesús”. San Pedro fue registrado nuevamente bautizando en el nombre del “Señor Jesús” en Hechos 10:48. Hechos 19: 5 muestra que San Pablo bautizó a los efesios en el nombre del “Señor Jesús”. Por último, San Pablo testificó a Agripa en Hechos 22:16 que fue bautizado en el nombre del Señor Jesús: “invocando Su nombre”. Tenga en cuenta que no hay una sola Escritura en la Biblia que muestre a los apóstoles bautizando usando las palabras “Padre, Hijo y Espíritu Santo”. Solo por las Escrituras, podemos ver claramente que los primeros apóstoles sabían que el “Señor Jesucristo” era el único nombre al que se debía invocar en el momento del bautismo.

 

V. El Nombre Sobre TODOS los Nombres.

Creemos que las escrituras enseñan que Jesucristo es el nombre sobre todos los nombres. Si bien es cierto que nuestro Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo, la Biblia nos dice que hay un nombre por el que somos salvos en Hechos 4:12. Ese nombre es el nombre sobre todos los nombres según Filipenses 2: 9 - Es el nombre de Jesucristo. Es el apellido de los creyentes (Efesios 3:15). Los demonios fueron y todavía son expulsados ​​en el nombre literal de Jesucristo según Hechos 16:18. Los milagros se hicieron y todavía se hacen en el nombre literal de Jesucristo (según Hechos 3: 6). Por favor, comprenda que nunca se realizó ningún milagro y nunca se expulsó a los demonios en los títulos “Padre, Hijo y Espíritu Santo” en la Biblia, lo que demuestra que “Padre, Hijo y Espíritu Santo” no es el nombre literal de Dios porque no hay poder en los títulos “Padre, Hijo y Espíritu Santo” o de lo contrario los apóstoles habrían usado esas palabras. Por tanto, el bautismo debe realizarse en el nombre literal de Jesucristo porque la Biblia también dice que el bautismo debe realizarse en el nombre del que fue crucificado según 1 Corintios 1:13. El Padre y el Espíritu Santo no fueron crucificados por usted, porque Jesús dijo que Dios es Espíritu (Juan 4:24), y la palabra “Espíritu” significa Espíritu, y los espíritus no tienen carne ni sangre. Pero el Hijo de Dios, cuyo nombre era y es Jesucristo, murió en la cruz por nuestros pecados, y por eso es que en Su nombre debemos ser sepultados [bautizados] en agua. Esta tiene que ser la verdad porque en el Libro de los Hechos, cada bautismo se realizó usando el nombre literal de Jesucristo, o Señor Jesús, o Señor. Todo lo que hagamos de palabra o hecho, incluidos los milagros, el bautismo y la expulsión de los espíritus malignos, debemos hacerlo TODO en el nombre del Señor Jesucristo (Colosenses 3:17).

 

VI. Entendiendo Mateo 28:19.

Desde nuestra perspectiva, Mateo 28:19 es una de las Escrituras más incomprendidas en la Biblia hoy porque a muchas personas solo se les enseña el bautismo basado en esa única escritura y nunca han leído ni se les ha enseñado cómo los propios discípulos de Jesús bautizaron a los creyentes en el nombre literal de Jesucristo apenas 10 días después de que Jesús pronunció la gran comisión en Hechos 2:38.

 

A primera vista, Mateo 28:19 y Hechos 2:38 parecen ser contrarios entre sí porque uno dice usar el nombre de Padre, Hijo y Espíritu Santo y el otro dice que use el nombre del Señor Jesucristo. Pero un lector sincero de la Biblia sabe que la Palabra de Dios no puede contradecirse, fallar o contener errores. Entonces debe haber una revelación que necesitamos de Dios, la cual compartiremos pronto.

 

Porque algunos no pueden entender el misterio de Mateo 28:19 y Hechos 2:38, ha abundado la falsa enseñanza sobre este tema.

 

Una enseñanza falsa que hemos escuchado es que San Pedro, Felipe y Pablo quebrantaron el mandamiento de Jesús en Mateo 28:19 al no decir las palabras “Padre, Hijo y Espíritu Santo” al bautizar en el Libro de los Hechos. Estas personas han dicho, “debes creer a Jesús en Mateo 28:19 en lugar de Pedro, Felipe y Pablo en el libro de los Hechos “. Qué triste que esta gente vea la contradicción entre Mateo 28:19 y Hechos 2:38. Creemos que es incorrecto enseñar que los propios apóstoles de Jesús, quienes fueron llenos del Espíritu de Jesús, contradecirían Su enseñanza sobre el bautismo. La verdad es que no hay contradicción, ¡pero hay una revelación!

 

La revelación involucra a Mateo 28:19 y Colosenses 1:19 y 2: 9. Primero, solo hay UN nombre para el Padre, Hijo y Espíritu Santo porque Mateo 28:19 dice que se debe bautizar en el NOMBRE - singular - no plural – del Padre, Hijo y Espíritu Santo - así que solo hay un nombre para el Padre, Hijo y Espíritu Santo o Deidad. No hay 3 nombres separados para la Deidad: Padre, Hijo, Espíritu Santo; solo hay un nombre.

 

En segundo lugar, en Colosenses 1:19 y 2: 9 encontramos la verdad de que TODA la Deidad estaba y ESTÁ en Jesús porque las escrituras leen:

 

“por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,”, y

“Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,”

 

Jesús dijo que solo hay UN NOMBRE para el Padre, Hijo y Espíritu Santo porque Mateo 28:19 dice bautizar en el “NOMBRE” SINGULAR - NO “nombres” plural – del Padre, Hijo y Espíritu Santo - Entonces Dios tiene un nombre, incluso como Zacarías 14: 9 profetizó.

 

ZACARÍAS 14: 9

Y el SEÑOR será rey sobre toda la tierra; en aquel día habrá un SEÑOR, y uno su nombre.

 

Entonces, ¿cuál es el ÚNICO nombre de Dios? ¿Cuál es el ÚNICO nombre para Padre, Hijo y Espíritu Santo? La Escritura llama al Padre, Hijo y Espíritu Santo “Deidad” y Colosenses 1:19 y 2: 9 descubren el misterio del único nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo. Leemos:

 

COLOSENSES 1:19

Porque agradó al Padre que en él habitara toda plenitud;

COLOSENSES 2: 9

Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.

 

Según Colosenses 1:19 y 2: 9, “TODA la plenitud de la Deidad” habita en Jesús el Hijo. Entonces, si la Deidad está conformada por Padre, Hijo y Espíritu Santo, y el HIJO era el Verbo hecho carne, entonces “Toda la plenitud” de la Deidad que habita en Jesús tendría que ser el Padre y el Espíritu Santo. La Biblia enseña que el Padre y el Espíritu Santo moraron en el Hijo según Juan 14:10 y Juan 1: 32-33. Entonces, cuando vemos a Jesús, VEMOS TODO A DIOS - vemos la plenitud de la Deidad en Una Persona y esta ÚNICA Persona tiene UN NOMBRE - el nombre SOBRE TODOS LOS NOMBRES - ¡el Señor Jesucristo!

 

La Biblia enseña la plenitud de la Deidad, o todo Dios - TODO LO QUE DIOS ERA Y ES, habitó en Jesús el Hijo - De modo que el Padre y el Espíritu Santo moran en Jesús, no como dos personas separadas, porque esa expresión no se enseña en las Escrituras. El Padre y el Espíritu Santo son el único y “mismo Espíritu” porque Jesús enseñó que el Padre es un Espíritu en Juan 4:24, y el Espíritu Santo es un espíritu por definición.

 

El nombre del Señor Jesucristo DEBE SER el único nombre para el Padre, Hijo y Espíritu Santo porque en Lucas 24:47 Jesús dijo que el arrepentimiento y la remisión de los pecados debían predicarse en “Su nombre” y los discípulos hicieron precisamente eso, según Hechos 2: 38- 39 - ¡Pedro predicó el arrepentimiento y la remisión de pecados en el nombre de Jesucristo!

 

HECHOS 2:38

38 † Entonces Pedro les dijo: Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para remisión de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.

 

La Deidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se manifiestan en UN CUERPO. Ese Cuerpo tiene UN NOMBRE: ¡el Señor Jesucristo! El “Señor Jesucristo” es el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Es por eso que todo bautismo registrado en el libro de los Hechos, realizado por los apóstoles de Jesucristo, fue administrado en el nombre del Señor Jesucristo.

 

Todos sabemos que la Deidad es sin lugar a dudas el Padre, Hijo y Espíritu Santo. Basándonos en las enseñanzas de San Pablo, llegamos al entendimiento de que la plenitud de la Deidad habitaba en el Hijo - el Padre y el Espíritu Santo habitaban en Jesús según Juan 14:10 y Juan 1: 32-33; 3:34; El Padre, Hijo y Espíritu Santo son todos revelados o manifestados en UN CUERPO y UNA PERSONA con un nombre sobre todos los nombres: Jesucristo.

 

Con estas revelaciones, ahora entendemos que Jesús estaba diciendo algo parecido a lo siguiente en Mateo 28:19 RVR1960:

 

[19] Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

 

... en mi nombre, el Señor Jesucristo, porque toda la Deidad (el Padre y el Espíritu Santo) habita en mi cuerpo (el Hijo). Yo soy Dios manifestado en carne (1Timoteo 3:16). Soy Emmanuel, Dios con nosotros. ¡TODO EL PODER en el cielo y en la tierra me es dado!

 

Si entendemos la Biblia con esta revelación de Mateo 28:19, entonces NO hay contradicción entre Mateo 28:19 y Hechos 2:38. Las escrituras ahora funcionan en armonía en lugar de contradecirse como algunos enseñan. Damos gracias a Dios porque ahora podemos entender que la Deidad tiene un solo nombre y que toda la Deidad está en UNA PERSONA, ¡cuyo nombre ES el SEÑOR JESUCRISTO!

 

La razón por la que los discípulos conocieron la revelación del nombre de Jesús fue porque Jesús “abrió el entendimiento a los discípulos” (Lucas 24:45) antes de Su ascensión para que entendieran el misterio de Mateo 28:19. La revelación es que Jesús era Emmanuel - Dios con nosotros - y no solo parte de Dios, sino que “toda la plenitud de la Deidad corporalmente” habitaba en Jesús (Colosenses 1:19, 2: 9). La Biblia enseña que el Padre habitó en Jesús (Juan 14:10), Jesús, por supuesto, era el Hijo (Mateo 1:21), y el Espíritu Santo “moró” y “permaneció” sobre Él (Juan 1: 32- 33). El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se manifiestan en UN CUERPO. Ese Cuerpo tiene UN NOMBRE: ¡el Señor Jesucristo! El “Señor Jesucristo” es el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

 

 

Tanto San Pedro como Felipe se pusieron de pie y escucharon a Jesús decir las palabras de Mateo 28:19, pero cuando salieron del aposento alto y fueron llenos del Espíritu Santo, usaron el nombre literal del Señor Jesucristo al bautizar. San Pedro y Felipe sabían que el arrepentimiento y la remisión de los pecados debían predicarse en “Su nombre” (Lucas 24:47), como Jesús les había enseñado.

 

La revelación detrás de Mateo 28:19 es que solo hay UN nombre para la Deidad. Jesús prometió revelar secretos en Mateo 13:35, y Su declaración de “Padre, Hijo y Espíritu Santo” reveló que toda la plenitud de la Deidad estaba en Él.

 

Note que Mateo 28:19 no dice “nombres” en plural a Dios, sino solo un “nombre”, singular. ¿Cuál es ese nombre? Lo hemos dicho todo el tiempo y lo diremos de nuevo: el “Señor Jesucristo” es el nombre de Dios. Esto se puede probar fácilmente solo con las Escrituras.

 

El nombre del Padre es “Jesús”. Jesús dijo que vino en el nombre del Padre en Juan 5:43. El nombre Jesús significa literalmente “Jehová es salvación”.

 

Veamos los tres bautismos principales bajo otra luz. A continuación, le indicamos cuánto apoyo bíblico tiene cada uno de los bautismos.

 

Comenzamos con Padre, Hijo y Espíritu Santo. Jesús dijo “bautizar en el NOMBRE” del Padre, Hijo y Espíritu Santo pero NINGÚN bautismo bíblico muestra a los apóstoles usando esas palabras exactas. Entonces, NO hay apoyo bíblico en el libro de los Hechos para bautizar usando las palabras Padre, Hijo y Espíritu Santo, lo que significa que Jesús debe haber estado hablando en misterio, ya que fue profetizado que Él “pronunciaría cosas que” fueron “mantenidas en secreto desde la fundación del mundo.” (Mateo 13:35). Así que hay un misterio en el Nombre ÚNICO del Padre, Hijo y Espíritu Santo. La Biblia dice que Jesús tenía que abrir el entendimiento de los discípulos de que bautizarían en SU ​​NOMBRE (Lucas 24: 45-47). Que es lo que hicieron (Hechos 2:38, 8:16, 10:48, 19: 5).

 

A continuación, la enseñanza de “sólo Jesús”, si se toma literalmente, lo que significa que SÓLO se debe invocar el nombre de “Jesús” en el bautismo, NO tiene ejemplos bíblicos. Entonces vemos cómo esta no puede ser la verdad de Dios.

 

Por último, el bautismo del “Señor Jesucristo” tiene 5 Escrituras de apoyo, mientras que los otros dos tienen cero, si entendemos que en Mateo 28:19 Jesús estaba hablando “en misterio” y compartiendo un secreto que había estado oculto desde el principio del mundo. - que Dios, Quien es el Padre, Hijo y Espíritu Santo, tendría UN Nombre, EL nombre sobre todos los nombres, el “Señor Jesucristo”.

 

VII. Historia sobre el malentendido de Mateo 28:19

Entonces, ¿de dónde vino esta mala interpretación y mala comprensión de Mateo 28:19? La historia muestra que cerca del final del primer siglo, los creyentes comenzaron a bautizar a los creyentes usando la fórmula de la “liturgia”, la fórmula Padre, Hijo y Espíritu Santo, que solo usa una escritura: Mateo 28:19. Este fue un gran error. La doctrina no puede basarse en una Escritura según Isaías 28: 9-10 y 2 Corintios 13: 1. No se puede enseñar el bautismo solo por Mateo 28:19; debe incluir el Libro de los Hechos, porque ese es el registro de cómo los apóstoles de Jesús interpretaron Sus palabras en Mateo 28:19. Si bautiza usando solo Mateo 28:19, entonces está omitiendo los ejemplos de bautismo del Libro de los Hechos, pero Jesús dijo que debemos vivir de acuerdo con toda Palabra (Mateo 4: 4), no solo las que nos gustan o nuestras iglesias tradicionalmente han aceptado o rechazado.

 

Históricamente, los eruditos reconocen dos bautismos diferentes: el primero es el bautismo apostólico (usando el nombre del Señor Jesucristo) y el segundo es el bautismo litúrgico (que usa los títulos Padre, Hijo y Espíritu Santo). Tenemos 14 referencias históricas todas diciendo lo mismo: el primer bautismo, el bautismo apostólico, se llevó a cabo solo usando el nombre de Jesucristo, tal como la Biblia muestra que hay 5 bautismos en el Libro de los Hechos usando el “bautismo apostólico”. Tenga en cuenta que NINGUNO de los bautismos bíblicos se realiza utilizando el “bautismo litúrgico” de “Padre, Hijo y Espíritu Santo”. El bautismo moderno de hoy, llamado “bautismo de liturgia”, usando “Padre, Hijo y Espíritu Santo” comenzó en algún momento cerca del final o comienzo del primer siglo y es un malentendido de las palabras de Jesús y, por lo tanto, es un falso bautismo según a la Biblia y la historia. La mayoría de los cristianos de corazón sincero probablemente desconozcan estas verdades porque no las han escuchado predicar. ¡Es por eso que tenemos la carga de hacerles saber la verdad a los cristianos porque la Verdad sobre el bautismo en agua, y cualquier otro tema de la Biblia, los hará libres!

 

Aquí hay otra mirada a la historia de los dos bautismos diferentes usando una línea de tiempo de bautismo desde el 33 d.C. al 100 d.C. El primer y original bautismo se llama bautismo apostólico. Esta es la verdadera fórmula del bautismo y se lleva a cabo en el nombre del Señor Jesucristo. El día de Pentecostés, alrededor del año 33 d. C., San Pedro dijo en Hechos 2:38 que el bautismo era en el nombre de “Jesucristo”. Aproximadamente 26 años después de que San Pedro bautizara a los creyentes, alrededor del 59 d.C., San Pablo fue registrado como bautizando a los creyentes en el nombre del “Señor Jesús” en Hechos 19: 5. Entonces vemos que Pedro y Pablo estaban bautizando de la misma manera con 30 años de diferencia entre sí, lo que demuestra que el “Señor Jesucristo” es el ÚNICO nombre DEL Padre, Hijo y Espíritu Santo.

 

Aproximadamente 40 años después de San Pablo, a fines del primer siglo, la historia nos dice que comenzó el bautismo de “liturgia”, que es una fórmula de bautismo falsa, que fue utilizada por NINGUNO de los apóstoles y NO hay escrituras en el Libro de los Hechos de cualquiera que bautizó usando las palabras “Padre, Hijo y Espíritu Santo”. Note que los apóstoles NUNCA usaron el bautismo de “liturgia” de invocar los títulos de “Padre, Hijo y Espíritu Santo”, sino que los apóstoles de Jesús invocaron el nombre de Jesús: “El Señor Jesucristo”. Así que la Biblia y la historia prueban que TODOS en la iglesia primitiva fueron bautizados en el nombre del Señor Jesucristo. Nadie fue bautizado usando las Palabras Padre, Hijo y Espíritu Santo hasta finales del primer siglo. Pasaron casi 70 años después de que se introdujera el bautismo apostólico por el falso bautismo, usando títulos. ¡Esperamos que sea bautizado de la única manera apostólica y basada en la Biblia, invocando el nombre del Señor Jesucristo!

 

Conclusión:

En conclusión, oramos para que considere estas verdades y actúe sobre ellas si cree en Jesucristo con todo su corazón y si desea ser bautizado o rebautizado. Espectadores, si no se han bautizado antes, ¿no lo considerarán en oración después de escuchar y ver estas verdades? Si HA sido bautizado en la fórmula litúrgica, en los títulos Padre, Hijo y Espíritu Santo, pero no estaba al tanto de la falta de apoyo bíblico para esta tradición de hombres o no estaba al tanto de la revelación de Mateo 28:19, lo que significa que el nombre de la Deidad es el Señor Jesucristo, ¿no nos contactará y será rebautizado de acuerdo con TODAS las palabras de la Biblia? Para nuestros amigos del “solo Jesús”, ¿no considerarán ustedes también la evidencia bíblica de ser bautizados en el nombre completo de la Deidad, el Señor Jesucristo y no solo el nombre del Hijo “solamente”?

 

Ser bautizado de acuerdo con la Biblia es de suma importancia, porque cuando se bautiza en el nombre del Señor Jesucristo, ¡tiene la promesa de recibir el don del Espíritu Santo! (Hechos 2: 38-39) Hoy en día, muchas personas comienzan a servir a Dios e incluso pueden ser bautizadas, pero muy pocas continúan su caminar con Dios hasta que son llenas o bautizadas con el Espíritu Santo. Cuando te bautizas en el nombre del Señor Jesucristo, entonces tienes la promesa de DIOS de que tendrás la experiencia de nacer de nuevo que es el sello de Dios en tu alma hasta el día de tu redención. (Efesios 4:30). Nacer de nuevo te permite ver y entrar en el reino de Dios y te convierte en uno de los suyos (Romanos 8: 9).

 

Si desea UNA enseñanza Bíblica COMPLETA sobre el bautismo en agua en el nombre del Señor Jesucristo o si desea bautizarse o rebautizarse en el nombre del Señor Jesucristo, comuníquese con nosotros. Oramos que este breve tratado introductorio haya alimentado su alma y ahora tenga hambre de una enseñanza y comprensión completas del bautismo en agua en el nombre del Señor Jesucristo. ¡Dios te bendiga y que Jesucristo sea el deseo de tu corazón!


Tratado originalmente expuesto como vídeo en el idioma inglés: Water baptism in the name of the Lord Jesus Christ (Part 1, 2 and 3), por el Pastor Jesse R. Smith, de la iglesia Bride of Christ Fellowship, en Akron, Ohio, EEUUA.