sábado, 5 de mayo de 2018

El Hermano Branham y los periódicos


Ú
ltimamente, Hermanos bien intencionados, a no dudarlo, hacen declaraciones tales como: “Yo ni leo los periódicos, ni veo noticias por televisión; lo único que hago es leer la Biblia”; lo que, definitivamente, está bien; pero que, porque muchas veces estos parlamentos se dan desde el púlpito, los oyentes luego los toman como si fueran mandamientos y/o doctrinas de Dios, como un “Así dice el Señor”; lo que no es así. Seguidamente, y para los creyentes del Mensaje que Dios inspiró al Hermano Branham, publico algunas citas por las que reconoceremos que el profeta, Hermano Branham, leía los periódicos y que, a no dudarlo, tenía su predilección por diarios serios e, inclusive al leerlos, con toda seguridad que él hacía una nueva selección o predilección por las páginas de su interés, siempre en consonancia con su espiritualidad. Aquí las citas que dan fe a este respecto.

9     Ahora, nosotros estamos bien familiarizados, las personas que escudriñamos las Escrituras día y noche, y que leemos nuestros diarios y oímos a los locutores de noticias, que este mundo ahora está empuñado por dos fuerzas espirituales grandes. Y las dos son fuerzas religiosas. Y yo creo que estas grandes fuerzas pronto se enfrentarán. Y estas dos grandes fuerzas fueron representadas en estos dos hijos de Isaac. Cómo Dios, en Su sabiduría infinita, nos ha dado una sombra previa de todas las cosas; para que por medio de estas cosas nosotros sepamos, con certeza, lo que tenemos por delante. Lo hizo tan claro, que Dios y Su Palabra, y la naturaleza y Su universo, han sido ordenados tan perfectamente, que aun el—el pecador puede ver que algo está para suceder. Dios lo ha ordenado así. Nadie está sin excusa.
60-0221 ESCUCHANDO.RECONOCIENDO.ACTUANDO.SEGÚN.LA.PALABRA.DE.DIOS JEFFERSONVILLE.IN   DOMINGO     

53 ¿Cómo es que podemos ver grandes señales y maravillas obradas en otros, y qué de nosotros? Eso debiera provocar un estado de desesperación, en el cual nos definamos, delante de Dios. Las señales de Su Venida debieran traer toda esta congregación, siendo que lo hemos leído de la Palabra... Y el Espíritu Santo nos ha dicho: “Ve a tal lugar, y tal y tal cosa sucederá”, no diciéndonos lo que sería, pero que sucedería; luego ir allá y verlo suceder de esa manera. Los diarios lo anuncian, las revistas lo publican, muestran la fotografía. Regresamos aquí y vemos aquellos grandes misterios escondidos en la Biblia, abiertos a nosotros, en un campo nuevo del que ni siquiera sabíamos antes, y armoniza perfectamente con la Venida del Señor Jesús.
60 Luego ver venir estas señales, viendo el Espíritu Santo llevarnos allá, y traer estos Sellos, y exponerlos de esa manera. Traer las Edades de la Iglesia y exponerlas; y luego descender en una gran Columna de Fuego allá, y-y revelarse Él mismo. Y luego descender en lo que seguía, los Siete Sellos, y revelarlo; incluso publicarlo en los diarios y las revistas. Luego venir y tomar los ángeles de Dios, aquellos siete ángeles con siete Mensajes, y confirmar exactamente lo que dice la Biblia. Entonces durante ese tiempo, venir y traer esos Sellos... esas señales, destellos del tiempo del fin, y traerlo a la gente y decirles lo que significa, y todo al respecto; y el Señor obrando allí mismo, mostrándose Él mismo presente. Y entonces, directo a como lo de esta mañana, venir y requerir esa Señal en toda persona. Ahora, Uds. son mi gente. Uds. son a quienes amo, a éstos y aquellos que están escuchando las cintas, de esa manera. ¿Ven entonces la desesperación a la que eso me lleva?
63-0901E DESESPERACIONES  JEFFERSONVILLE.IN  V-4 N-1  DOMINGO   

166 Él había mostrado y obrado muchas cosas grandiosas, de las cuales todos Uds. son testigos, habiendo yo venido aquí y relatándolas, viendo los diarios publicarlas, y revistas y demás, acerca de las cosas sobrenaturales tan tremendas que se han visto y que han sido obradas.
64-0121 LA.PALABRA.DE.DIOS.LLAMA.A.UNA.SEPARACIÓN.TOTAL.DE.LA.INCREDULIDAD  PHOENIX.AZ  V-3 N-20  MARTES

     114 ¿Qué sucede con esta edad de la iglesia en la que vivimos hoy? ¿No pueden Uds. ver eso? ¿A Dios declarándolo en los cielos, declarándolo en Su Palabra, declarándolo en los diarios, declarándolo entre la gente? ¿No pueden Uds. abrir sus ojos y ver la hora? Éstas son aquéllas que testifican la Verdad. Ésta es la Luz de la hora.
64-0125   ENCIENDE.LA.LUZ  PHOENIX.AZ  V-22 N-3  SÁBADO       

Y, seguidamente, artículos de algunos diarios de los EEUUA, donde se hacen publicaciones con referencia a la persona y ministerio del Hermano Branham.

DIARIOS DE HOUSTON REPORTAN DE LA REUNIÓN

La misma mañana en que el fotógrafo trajo noticias del extraño fenómeno que apareció en la fotografía, los diarios de Houston publicaron un reportaje completo acerca del servicio en sus primeras páginas. (Por supuesto, para este momento los diarios no habían oído nada en cuanto a la fotografía.) Fue interesante notar que el Sr. Ayers, uno de los fotógrafos que había sido contratado por el clérigo opuesto, había él mismo hecho algunos comentarios escépticos, y dichos comentarios habían sido incluidos en los reportes por los diarios. Que esta foto viniera de este fotógrafo hace que la cosa sea más asombrosa, y confirma su autenticidad absoluta, si es que acaso se llegare a necesitar de más evidencia.
Abajo incluimos algunos reportes bastante reducidos de la reunión, como aparecieron esa mañana en los diarios de Houston:    

(TOMADO DEL HOUSTON CHRONICLE, ENERO 25) 
(REDUCIDO)

En años recientes, pocos ministros consagrados al Evangelio han recibido publicidad muy favorable de la prensa. Lo que han recibido, si algo, ha sido de carácter despectivo. No obstante, muchos diarios han tomado el tiempo y el espacio para describir, a veces favorablemente, las campañas de sanidad de William Branham. Sería esperar demasiado que todo diario emitiera un reporte comprensivo. A menudo los reporteros que asisten a dichas reuniones vienen con sus mentes ya decididas, y permanecen lo suficiente sólo para dar un reporte ligero, el cual alargan con palabras ilustres y una ridícula critica cínica. Sin embargo, parece que en las campañas Branham, el interés ha sido de una naturaleza tan intensa, que los reporteros han permanecido en los servicios el tiempo suficiente como para quedar parcialmente convencidos de lo que han visto y escuchado. En una serie de casos, un muy generoso y justo relato de las reuniones ha sido dado. Ha sido rara la vez que un reporte completamente escéptico haya aparecido. En este capítulo brindaremos bosquejos de las reuniones Branham, de relatos publicados en varios diarios de los Estados Unidos y Canadá. El primero apareciendo abajo fue publicado en el Waukegan NEWS-SUN el 14 de marzo, 1949:      
“Durante los tres días que el Reverendo Branham ha predicado, muchas personas han reclamado haber sanado. Todo caso de ojos cruzados, por el cual se oró, fue enderezado antes de terminar la oración; muchos lisiados y cuerpos gravemente torcidos fueron enderezados y personas sordas pudieron oír”.  
“En el servicio de anoche, un muchacho joven, paralizado de brazos, piernas y columna, deforme en su cuerpo, fue traído por su madre desde Bensenville, Illinois, y se oró por él. Inmediatamente después de la oración, él caminó recto y firmemente de la plataforma sin ayuda”.   
“Dos mujeres, que habían sido cegadas totalmente por cataratas durante dos años, fueron sanas en ese mismo servicio. Después de ser guiadas a la plataforma y haberse orado por ellas, la primera pudo ver y caminar, y como su esposo dijo: ‘Aun esas venas rojas en sus ojos han desaparecido’”.       
La misma reportera, Fannie Wilson, escribiendo en el Community News, un diario representando varias ciudades al norte de Chicago, en la fecha de marzo 24, 1949, dijo:           
“La diferencia principal entre el Reverendo William Branham y casi todos los demás es: Para ellos la Biblia es historia antigua; para él es una fuerza tan vital y positiva hoy como en los días de Jesús de Nazaret. La diferencia es que el Reverendo William Branham procede a probar por lo que contiende”. 
“No es que él contienda. Lejos de eso. El Reverendo Branham es más humilde que todos los hombres humildes puestos juntos que Uds. hayan conocido. (¿Pueden Uds. imaginar a un hombre blanco, nacido en Kentucky, levantando en sus brazos a una niña negra con los ojos cruzados, en la calle Market, Waukegan, y decir: ‘Hija, sé sana en el Nombre de Jesucristo’?) Y sus ojos enderezarse, aun como había sucedido con muchos más, durante este servicio de sanidad y reuniones de avivamiento llevados a cabo en la Iglesia Misionera Grace. Entre aquellos por los que se oró el lunes en la noche estaba un prominente médico de Waukegan”.  
“Solamente durante el servicio del lunes en la noche, nueve personas fueron sanadas después de haber nacido sordas y mudas. La mayoría de éstas, nacieron en esta comunidad o eran conocidas aquí previamente a su sanidad. Uno de estos sordomudos también fue sanado de ceguera. Todos pudieron hablar, aunque los sonidos eran similares en la calidad del tono al de un niño. También, parecían estar sorprendidos al oír sus propias voces”.          
“Un hombre que había venido desde Iowa tenía cáncer en su pierna desde la rodilla hasta el tobillo, lo cual desapareció inmediatamente después de la oración. En la reunión de anoche, niños con parálisis, espásticos y aquellos sufriendo deficiencia mental se recuperaron después de la oración”.    
“Muchas personas importantes y respetadas de Lake County escucharon y vieron al Hermano Branham ‘diagnosticar’ numerosas enfermedades. Sobre todo, el individuo por el que él iba a orar veía el efecto creado por la enfermedad, en la mano izquierda del ministro, hasta que la enfermedad era detenida después de su oración”.        
“A la audiencia le era recordado muchas veces por el orador que él mismo no poseía el poder de obrar estas sanidades, sino que estas eran ‘obras de Dios’ obradas por la fe del individuo por el que se había orado”.       

EL ALBERTAN, CALGARY, CANADÁ    

De la publicación de agosto 21, 1947 del ALBERTAN, CALGARY, CANADA, tomamos el siguiente reporte:         
“Un panorama de emociones humanas fue desplegado por unos 3,000 ciudadanos que llenaron el Pabellón Victoria el miércoles en la noche para presenciar o recibir ayuda de William Branham de Jeffersonville, Indiana, en su campaña de sanidad por fe”.  
“La reputación del ministro de los Estados Unidos por haber ayudado a sanar a más de 35,000 personas de ceguera, cojos, cáncer, polio, tuberculosis, y otras enfermedades, desde habérsele impartido ‘el don de sanidad Divina’ hace como un año, atrajo a hombres, mujeres y niños de todo rango de la vida”.         
“Uno de los primeros en la línea de oración fue el Sr. Andre de Edmonton, que dijo sufría de ‘un descuadre de un disco en la columna’. El reclama haber ido a numerosos médicos en el oeste de Canadá, y también a la Clínica Mayo en Rochester. Estos le dijeron que una operación de la columna era necesaria, declaró él”.        
“Entonces Andre, que le dijo al ALBERTAN que no recordaba la última vez que tocó los dedos de sus pies sin doblar las rodillas, fue afrontado por el ‘sanador divino’”. 
“Tomando la mano derecha de Andre en su mano izquierda, Branham describió la enfermedad del hombre, y después de la oración, le dijo que se doblara la cintura y tocara los dedos de sus pies. Andre lo hizo, sin doblar sus rodillas. Un resoplo salió de la inmensa multitud, y con voces apresuradas la multitud dejó saber su admiración combinada con la sorpresa”.    
“El hombre de Edmonton, cargado de emoción, susurró unas sencillas gracias al ministro antes de apresurarse al micrófono para contarle a la audiencia acerca de cómo los médicos le habían dicho que necesitaría una operación para su columna”.
“El ministro reclamó tener una misteriosa vibración en su mano izquierda por la cual él podía distinguir el cáncer, tuberculosis, y otros gérmenes”.    

EL SASKATOON STAR-PHOENIX -(EL DIARIO)

De la publicación de agosto 2, 1947, del SASKATOON STAR PHOENIX (Canadá) tomamos el siguiente reporte:
“La Señorita M–B  que pasó diez años en escuelas para los sordos aquí y en Winnepeg, dijo ‘Papá’ y ‘Mamá’ bastante claro después que el Reverendo William Branham oró por ella en la iglesia apostólica el miércoles en la tarde donde 800 personas se habían reunido para presenciar la ‘sanidad por medio de la fe’”.         
“La Señorita B—, entrevistada por el STAR-PHOENIX el viernes, dijo que ella podía oír bastante bien con su oído derecho pero que el oído izquierdo aún permanecía sordo. Ella creyó que podría hablar normalmente dentro de un poco tiempo. La propietaria de la casa dijo que ella había estado diciendo ‘Buenos días’ y ‘Hasta luego’, algo que no había hecho en los tres meses que se había hospedado con ella”.   
“Mientras la congregación permanecía sentada y con los rostros inclinados, las cien personas para ser sanadas pasaron frente al Hermano Branham a medida que él oraba por cada una de ellas en turno. A la congregación le fue dicho que la credulidad de todos y la reverencia eran necesarias, y que todos debían inclinar su rostro. Aquellos que no lo hacían se les pedía abandonar la iglesia”.       
“Antes de la llegada del Hermano Branham, la congregación oyó a otros oradores que hablaron de las maravillosas obras siendo ya obradas por medio de la fe. Una mujer testificó que se había orado por ella y a la mañana siguiente su oído sordo de nuevo quedó normal, y varias otras dolencias menores habían desaparecido. Uno de los oradores mencionó a una mujer de Regina, que sólo había podido tomar una dieta liquida por meses, pero la mañana después de que se orara por ella, se levantó y disfrutó de un desayuno normal”.        

EL DIARIO EN JEFFERSONVILLE—EN 
EL PUEBLO DEL HERMANO BRANHAM        

Del pueblo donde vive el Hermano Branham, EL JEFFERSONVILLE POST, publicación de noviembre 3, 1949, tomamos lo siguiente:          
“Una multitud, el domingo en la noche, que se aproximaba a la del juego anual entre los Diablos Rojos de Jeffersonville y los Bull Dogs de New Albany, asistió al tabernáculo Branham, en la octava avenida y la calle Penn, y no cabían en el edificio, y estaban de pie en la lluvia para oír por los parlantes las manifestaciones divinas obradas por el Reverendo William Branham, cuyas milagrosas sanidades son conocidas internacionalmente”.
“De fuentes veraces viene el reporte de la sanidad de dos pacientes con cáncer, los cuales les fue diagnosticada una enfermedad mortal y recuperaron en noventa días; a una persona le fue dicho que caminara, la cual había sido restringida a una silla de ruedas por dieciocho años; y también a otro que había sido cargado a la iglesia en una camilla de ambulancia. Sordos pudieron oír, todo por un hombre que sana al poner su mano derecha en el Nombre de su Creador Divino”.          
“Según muchos, el día de los milagros aún no ha pasado—aun en Jeffersonville”.          
“Desde joven esforzándose, laborando en un empleo durante el día, y proclamando el Evangelio el día domingo, su propia fe era tal que superaría todos los obstáculos. El aún sufre por los que se mofan, en algunos casos en su propio pueblo, por burladores que deberían venerarle como uno escogido por el Ser Supremo para llevar a cabo Su obra”.  
“Aunque sin educación, como es considerada la educación hoy, él posee la habilidad y el sincero fervor necesario para la presentación del Evangelio”.       
“Su poder de sanidad Divina es conocido internacionalmente. De Jeffersonville él viaja a Louisiana, Houston, Texas, posiblemente Jamaica, y luego a ultramar”.
Muchos diarios más, incluyendo el DAILY TIMES de Chicago, el CHICAGO DAILY NEWS, el ST. LOUIS STAR—TIMES, el ST. LOUIS POST DISPATCH, publicaron interesantes y aun extensos reportajes acerca de las reuniones Branham, este último diario otorgando casi toda una página. No todos estos reportes fueron escritos en aprobación de las campañas. Sin embargo, la mayoría de ellos por lo menos no fue hostil, y algunos, en cuanto se trata de diarios, quedaron favorablemente impresionados. En la mayoría de casos, cuando el reportero tuvo la oportunidad de realmente presenciar la demostración de casos sanados, él quedó convencido que había un poder sobrenatural manifestándose en las reuniones.    
JONESBORO, ARKANSAS, EL EVENING SUN PUBLICA          
UN FAVORABLE REPORTE DE LA REUNIÓN BRANHAM       

(Por el reportero Eugene Smith en la publicación de junio 12, 1947)
           
“Aunque el Reverendo Branham reclama haber recibido el don hace unos 11 meses, él dijo en la entrevista que fue la primera vez en la que él había tenido la oportunidad de contar su historia directamente a los reporteros. ‘Mis servicios diarios ocupan tanto de mi tiempo que los directores de la iglesia me han pedido que niegue entrevistas con los diarios. Ellos siempre han dicho: ‘Hay tantos buscando ayuda por medio de sus oraciones que el publicar su presencia en los diarios sólo le agregaría a las ya sobrecargadas líneas de oración”, explicaron ellos’.       
“Una visita al tabernáculo Bible Hour (Hora Bíblica), ubicado en la calle East Mattews, mostrará la verdad de su declaración que no necesita de publicidad. La semana pasada las líneas de oración, en las cuales él oró individualmente con los enfermos, paralizados, sordos, mudos y ciegos, se llevaron a cabo dos veces al día. Esta semana se están celebrando tres servicios al día. Y él no podrá terminar la lista tan larga antes que concluya la reunión el lunes”.          
“La gente está llegando diariamente al pueblo para implorar por ‘sólo un minuto con el Reverendo Branham’. Un día esta semana llegó un autobús con 45 personas de Fulton, Kentucky. Ese mismo día, por viaje fleteado en avión llegó a un ex soldado de 34 años de edad, horriblemente inflamado con cáncer, lo cual le estaba absorbiendo la vida. El miércoles, el Reverendo Branham voló a El Dorado en un viaje relámpago para orar por una persona que fue reportada al borde de la muerte”.    
“Residentes de por lo menos 25 estados, y de México, han visitado a Jonesboro desde que el Reverendo Branham dio inicio a la campaña el día uno de junio. Estos representan los estados desde California hasta New Jersey, Michigan y Wisconsin, hasta la Florida, Wyoming, hasta Texas y abarcando hasta abajo a México, le fue dicho al reportero del SUN. La gran asistencia ha inundado los hospedajes para turistas y muchos hogares particulares todas las noches, también se ha establecido un dormitorio especial en la parte de atrás de la iglesia”.         
“El Reverendo Branham dice: ‘Soy sólo un hombre. Yo no poseo el poder de la sanidad. Jesucristo es el único que puede sanar. Yo le ruego a El le oro para que sane a los que creen. Nadie puede ser sano que no tenga fe en Jesucristo’, explicó él”.    
“La detección de la clase de dolencia de aquellos que acuden a él es otro poder reclamado por el Reverendo Branham. ‘Cuando ellos ponen su mano en mi mano izquierda, yo recibo vibraciones causadas por los gérmenes en la persona. Por lo general puedo saber cuál es la enfermedad. Cuando la enfermedad abandona la persona, las vibraciones cesan’, declaró él. Cuando el Reverendo Branham termina la oración por alguna persona, generalmente él la concluye diciendo: ‘Te conjuro por Cristo Jesús, a que dejes esta persona’”.        
“El Reverendo Branham inició un riguroso itinerario el pasado verano en San Louis. El después vino a Jonesboro, visitó a Pine Bluff y a Camden, después se dirigió para Houston y hacia la costa occidental. El volará a California la semana entrante para ministrarle a los armenios”. 
“Desde su visita en octubre, el Reverendo Branham ha mostrado señas del efecto de la rutina diaria. El ha perdido 25 libras de peso y sus ojos se ven hundidos y oscuros. ‘Tengo que guardar mi lugar de residencia un secreto para de esa manera lograr dormir un poco’, dijo él sonriendo”.   
“La asistencia total para los servicios durante un periodo de dos semanas es muy posible que sobrepase los 20,000 para el domingo, declaran los oficiales de la iglesia. Durante dos días este representante del SUN (diario) asistió a los servicios en la tarde y pasó una mañana escuchando la historia del Reverendo Branham. Paseándose entre las masas, hablando con numerosas personas de áreas ampliamente esparcidas, ni un escéptico fue hallado. Muchos contaron historias que difícilmente parecían posible”.   
“Por ejemplo, M. N. Funk, un fabricante de zapatos de Seymour, Missouri, dijo que él no había caminado por cinco años y cinco meses hasta que asistió a un servicio llevado a cabo por el Reverendo Branham en Camden, el 21 de enero. ‘Estuve en el hospital por nueve meses después de caer y lastimarme la columna mientras trabajaba la carpintería. Los médicos me dijeron que nunca más caminaría, y por cinco años y cinco meses así fue. Yo sé que es difícil de creer, pero el Hermano Branham oró por mí y me levanté y caminé inmediatamente. Y hoy puedo caminar tan bien como Ud. o cualquier otro’, dijo él”.         
“C. C. Shepherd, pastor de la iglesia pentecostal de St. Charles cerca a De Witt, le mostró a la asamblea, el lunes en la tarde, una sustancia como una piel gruesa lo cual él dijo era el cáncer que lo había plagado durante 14 años. El Reverendo Branham oró por él el martes de la semana pasada. El dijo que el cáncer en su cuello, resultado de una cortada por la navaja de afeitar, estaba rojo cuando él subió a la plataforma, pero inmediatamente comenzó a tornarse oscuro. ‘Sencillamente se tornó negro, se secó y se desprendió’, dijo él. Tenía un orificio profundo en su cuello donde había estado el crecimiento”.      
“La Sra. Hattie Waldrop, quien dijo que su esposo era dueño de una tienda de plomería en el 2851 North 16, Phoenix, Arizona, vino hasta Jonesboro para testificar que el Reverendo Branham la había regresado a ella de entre los muertos. ‘El pulso se me había detenido completamente. Yo sufría de cáncer en el colon, en el corazón y problemas de hígado, me hallaba sin esperanza de recuperación cuando el Hermano Branham oró por mí el 4 de marzo. Hoy me encuentro bien y saludable’, le dijo ella a los reporteros.”
(Nota del escritor: He hablado personalmente con esta mujer y su esposo y conozco su testimonio como la verdad.)
WILLIAM BRANHAM UN HOMBRE ENVIADO DE DIOS - CAPÍTULO 19   

Seguidamente, fotos del profeta, Hermano Branham, apareciendo en las portadas y/o páginas de periódicos de su país; por lo que advertimos la importancia que, para él y otros evangelistas, significaron los diarios o periódicos, la prensa sana para la difusión de notas alusivas a campañas evangelistas, entre otros.







20 Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos
21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques
22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso?
23 Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.
Colosenses 2:20-23

El apóstol no niega que estos actos personales haya sabiduría, como lo hay en los sabios consejos de un naturista, y hasta de un yoga; y el apóstol califica a tales preceptos como mandamientos y doctrina de hombres, no de Dios. Sin embargo, y por la sabiduría que el apóstol advierte, no siendo un mandamiento y/o doctrina de Dios, que tales cosas se hagan como culto o práctica voluntaria, en humildad.

La gracia de Jesucristo sea con todos ustedes. Amén.

miércoles, 25 de abril de 2018

La Paloma y el Cordero

58 Lo más inocente que tenemos, me supongo, sería el—el animal, el—el cordero. Cuando Dios quiso identificar a Jesucristo, Él le identificó como un Cordero. Y cuando Él mismo quiso identificarse, lo hizo como una ave, una Paloma. Y la paloma es la más inocente y la más limpia de todas las aves, y el—el cordero es el animal más inocente y puro entre toda la vida animal. Entonces Uds. puede ver...
     59 Jesús fue bautizado por Juan, y la Biblia dice: “Y—y él vio el Espíritu de Dios, como una paloma, descendiendo sobre Él”. Por eso, si hubiera sido un...si hubiera sido un lobo, o si hubiera sido cualquier otro animal, la—la naturaleza de la paloma no hubiera podido mezclarse con la naturaleza del lobo; ni tampoco la—la naturaleza de la paloma mezclarse con la naturaleza de cualquier otro animal sino el cordero. Y esas dos naturalezas se unieron, y entonces podían estar de acuerdo la una con la otra.
     60 ¿Ahora ven Uds. la predestinación? Era un cordero cuando llegó allí. ¿Ven? ¿Ven? Fue un cordero cuando—cuando fue traído; ya era un cordero. Él nació cordero. Él fue criado un cordero. ¿Ven?
     61 Y por eso, esa es la única clase de Espíritu genuino que puede recibir la Palabra, que puede recibir a Cristo. Los demás hacen el esfuerzo, se esfuerzan en obtenerlo, y ponen el Espíritu de Dios sobre un lobo (¿ven?): enojados, malos, mal intencionados. Él no permanecerá allí. El Espíritu Santo sencillamente levanta vuelo inmediatamente. Él no lo hará.
     62 ¿Qué si esa Paloma hubiese descendido, y en vez de ser un Cordero allí, hubiera sido algún otro animal? Hubiera levantado vuelo rápidamente y hubiera regresado. ¿Ven? Pero cuando halló aquella naturaleza con la cual podía mezclarse, sencillamente llegó a ser Uno.
     63 Y entonces la—la—la Paloma guió al Cordero, y noten, guió el Cordero al matadero. Ahora, el Cordero fue obediente a la Paloma. ¿Ven? Sin importar a dónde le guiara, Él estaba dispuesto a ir.
     64 Me pregunto, hoy, cuando Dios nos guía hacia una—una vida de completa rendición y servicio a Él, me pongo a pensar si a veces nuestro espíritu no se pone rebelde, como mostrando si acaso seremos corderos. ¿Ven? ¿Ven? Un cordero es obediente.
     65 Un cordero se auto-sacrifica. Él—él—no—él—no quita, no reclama lo suyo. Puede entregarlo todo y se le trasquile la lana —es todo lo que posee  y no, no se queja, simplemente sacrifica todo lo que posee; ese es el cordero. Él da todo lo que tiene a su...lo entrega todo, él mismo, y todo lo que es.
     66 Y así es el verdadero Cristiano, se sacrifican ellos mismos, no interesándoles nada de este mundo, sino entregando todo lo que tienen a Dios. ¿Ven?

Porción extraída del sermón La Señal, predicado por el Rev. William M. Branham, en Tabernáculo Branham, Jeffersonville, Indiana, EEUUA, el 1 de setiembre de 1963, por la mañana

jueves, 29 de marzo de 2018

Celebremos a Cristo, nuestra Pascua


7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.
8 Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.
1 Corintios 5:7-8


S
Elementos para la Cena del Señor o Comunión
egún el calendario judío, que nos permite conocer con exactitud la tarde cuando el Señor Jesús, nuestra Pascua, fue crucificado; el 14 de abib o nisan (éste es el nombre del primero de los meses en el calendario judío o israelita), que es el día en que Jehová Dios ordenó a Israel para sacrificar el cordero de la pascua, por la tarde, corresponde este año 2018 al viernes 30 de marzo. Leamos la ordenanza de Dios a Israel en Éxodo 12:

5 El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.
6 Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes [abib o nisan], y lo inmolará [degollará] toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.

Para entender la expresión “entre las dos tardes”, me remito a una declaración habida en la web www.fe-biblica.com, sobre el tema: “La mayoría de los judíos siempre ha considerado “entre las dos tardes”, como un periodo de tiempo entre la caída del sol después del mediodía (la primera tarde) hasta la caída del sol para terminar el día (la segunda tarde). Por esto, hasta la destrucción del Segundo Templo, la gran mayoría de los judíos observantes sacrificaban la Pascua en la tarde del 14 de abib [hoy correspondería el 30 de marzo de 2018 – Ed.]; mientras la Cena de Pascua era comida más tarde en la noche, en el inicio del 15 de abib.”

En consecuencia, el sacrificio del Señor Jesús, Quién fue el ante-tipo del cordero que Israel acostumbró inmolar la tarde del 14 de abib, correspondería a la tarde de este viernes 30 de marzo; cuando Él entregó el Espíritu a Su Padre a la hora novena (3PM); mientras que la Cena del Señor, que es igualmente el ante-tipo de la cena que los israelitas acostumbraban, y conforme al cálculo que advertimos aquí, sería durante la noche del 15 de abib, que corresponde a la noche de este viernes 30. Entiéndase aquí que, conforme al calendario judío, el día se contaba desde la puesta de sol (aproximadamente las 6PM) hasta la siguiente puesta de sol (6PM); mientras que, en occidente, usamos el calendario gregoriano y astronómico, con un día a partir de la media noche, hasta la siguiente media noche.

No tenemos registro en las cartas apostólicas de cuándo deberíamos tomar la Cena del Señor y, en palabras del Apóstol Pablo, cuando él habla acerca de la Institución de la Cena del Señor, 1 Corintios 11:23-26, él termina diciendo: “Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que Él venga.”; y que muchos, en la expresión todas las veces (que es como el Señor Jesús también lo declara en los Evangelios), tienen diferentes opiniones. Hay iglesias que celebran la Pascua cada fin de mes, mientras que otros con meses de periodicidad, tres o hasta cuatro veces al año; y hay iglesias que lo celebran a fin de año, un 31 de diciembre, y prácticamente ingresando al 1 de enero, como consagrando sus vidas al inicio de un nuevo año. Sin embargo, ¿por qué no celebrarlo este viernes 30, que corresponde –justamente- al 15 de abib, día en que los discípulos igualmente, al lado del Señor, tomaron la primera Cena?

Creo la declaración del Apóstol Pablo, “porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros” (1 Corintios 5:7), ¡YA FUE SACRIFICADA!; con lo que quizá el Espíritu Santo, a través del apóstol, nos quiere decir que, desde entonces (aquel 14 de abib, por la tarde, cuando el Señor Jesús fue crucificado y muerto por todos nosotros) en adelante, podemos celebrar y disfrutar de todo el significado que Su cruz, nuestras Pascua, trae, EN CUALESQUIER MOMENTO, con tal que siempre se haga por la noche, que es el momento en que el Señor y los discípulos degustaron esta primera Cena, la Cena del Señor: “Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce.” (Mateo 26:20; Comp. 1 Corintios 11:23).

La sangre siempre fue la manera del hombre para acercarse a Dios, aún desde días de Adán (Génesis 3:21) y, a lo largo de los siglos, el pueblo Dios, entendido que ésta era la manera de acercarse a Dios, y más aún para rogar por el perdón de sus pecados, siempre ofreció sacrificio a Jehová Dios; y la sangre significando que había habido un sacrificio, una víctima, que moría en sustitución nuestra. Así lo instituyó Dios desde aquel principio, cuando Adán y su mujer habían pecado y, desde entonces, la descendencia de Dios siempre ofreció sacrificios, sangre y, en palabras del Hermano Branham, “el adorador identificándose con su sacrificio” (La Señal), esto es, haciéndose UNO con el sacrificio que, a los ojos de Dios, era como si el adorador fuera realmente la víctima, quién realmente estuviera muriendo o muerto, significando –por un lado- que renegábamos de nuestra naturaleza humana pecaminosa, mientras que –por otro lado- aceptábamos la muerte del sustituto para –ahora- vivir para Dios. Ciertamente, y como lo leemos en Hebreos 10:5 y 11, “porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados… y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados”; sin embargo, en los siguientes versículos se nos dice algo reconfortante:

12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,
13 de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies;
14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.
Hebreos 10:12-14

Cuando Juan el Bautista apareció en la escena, como aquel profeta que prepararía camino para el advenimiento del Mesías o Cristo, viendo a Jesús, hizo esta gloriosa exclamación:

¡He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!
Juan 1:29

Oh, y no solo quitó nuestros pecados, ocultándolos en las profundidades de la mar (Miqueas 7:19), para jamás hacer memoria de éstos (no como algunos lo hacen cuando, supuestamente perdonando a su prójimo, vuelven a recordarle sus pecados, avergonzándole; con lo que demuestran que –realmente- nunca han perdonado; porque son movidos por sus pasiones y no por la fe en la Palabra); siendo que Jesús fue el sacrificio que verdaderamente satisfizo a Dios, donde Su ira por nuestro pecado fue consumada y que, como lo dice el escritor, “lo hizo una sola vez y para siempre” (Hebreos 10:12); la razón de que Él hizo esto por nosotros fue para llevarnos a Dios (1 Pedro 3:18) y, tanto así, que nos dio de Su Espíritu; y hoy somos morada del Dios todopoderoso, creador de los cielos y la tierra, y de todo cuanto en ellos hay; somos morada del Espíritu Santo, del mismísimo Dios; llevándonos tanto a Él que nos dio el Espíritu Santo.

Luego del sacrificio de la víctima, un 14 de abib por la tarde, seguían 7 días festivos, la Celebración de los Panes sin Levadura (del 15 al 21 de abib o nisan), y que corresponden a las 7 edades de la iglesia (la Plenitud de los Gentiles), a lo largo de la cual el Señor de la Iglesia, el Señor Jesucristo, se ha manifestado entre los Suyos para mantenerlos en Su perfecta voluntad (Su Palabra) y que, de esta manera, se mantengan celebrando la fiesta, no con la vieja levadura (las tradiciones y mandamientos de hombres), ni con la levadura de malicia y de maldad (adulterando la Palabra de Dios), sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad. (1 Corintios 5:8); y todo por razón de Cristo Jesús, nuestra Pascua.

La palabra Pascua se traduce del hebreo pecach, que se traduce como pasar por alto; y ésta es la actitud de Dios respecto de todo hombre y mujer que, sabiéndose pecador, acepta la Pascua de Dios en Cristo Jesús y la hace suya, por cuanto es la única forma de Dios para pasar por alto nuestros pecados confesados.

30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;
31 por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.
Hechos 17:30-31

Sí, TODOS HEMOS PECADO y, la gran mayoría, por ignorancia, movidos por sentimientos, emociones, pasiones y, como bien lo dicen las cartas apostólicas, por demonios; pero Dios, habiendo pasado por alto o Pascua los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres y mujeres en todo lugar, que se arrepientan, que cambien de mente o actitud respecto a la reprensión con la que Él nos reprende conforme a Su Palabra.

Este viernes 30, en horas de la noche, y que corresponde al 15 de abib o nisan según el calendario judío, y que es el momento en que nuestro Señor Jesús sirvió la Cena a Sus discípulos, para luego ser crucificado y muerto, sería grato hacer memoria de Su grande amor con que Él nos amó, de Su Pascua por nosotros, tomando la Cena del Señor con toda la dignidad que nuestra medida de fe y piedad nos lo permitan, mientras confesamos, felices, nuestras faltas y transgresiones confiando, una vez más, que Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9).

Seguidamente, les dejo una imagen (bajada de la web www.branham.org) donde hallarán información para preparar los elementos del PAN y el VINO para la Cena del Señor, que la consideren para, sea en vuestra iglesia local o en vuestros hogares, a la manera como inicialmente lo hicieron los israelitas aquella noche en Egipto, poco antes que la ira de Dios cayera y matara a los primogénitos en las casas donde no había La Leñal de sangre en sus puertas, la degusten haciendo memoria, con acciones de gracias, de la obra de nuestro Señor Jesús en la cruz en favor nuestro.



51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
52 Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?
53 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.
57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.
58 Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.

Juan 6:51-58

¡Celebremos nuestra Pascua, celebremos a Jesús el Cristo!

miércoles, 14 de marzo de 2018

Limpios del pecado


1 Cuando descendió Jesús del monte, le seguía mucha gente.
2 Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.
3 Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.
Mateo 8:1-3


E
n el libro de la ley, Levítico, están dadas todas las instrucciones “y las leyes para guiar a un pecaminoso y aun así redimido pueblo en su relación con un Dios santo. Hay un énfasis en Levítico sobre la necesidad de una santidad personal en respuesta a la santidad de Dios. El pecado debe ser expiado a través de la ofrenda de sacrificios adecuados (capítulos 8-10). Otros temas cubiertos en el libro, son las dietas (alimentos puros e impuros), los partos, y enfermedades, que son cuidadosamente reguladas (capítulos 11-15). El capítulo 16 describe el Día de la Expiación cuando se ofrecía un sacrificio anual por el pecado acumulado del pueblo. Además, el pueblo de Dios debía ser sobrio en su vida personal, moral, y social, en contraste con las entonces acostumbradas prácticas de los paganos a su alrededor (capítulos 17-22).” (Tomado de la web gotquestions.org, sobre el Libro de Levítico).

El capítulo 13 del libro de Levítico, trata acerca de la lepra, de su reconocimiento, separación del leproso del pueblo (campamento) y eventual reincorporación tras la sanidad de esta enfermedad que, en algunos casos, muchos, no llegó a darse. En el versículo 45 se dice que “el leproso en quien hubiere llaga llevará vestidos rasgados [hoy esto es moda en nuestros jóvenes, ¿verdad?] y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo! ¡Inmundo!”; y éste fue el drama del leproso que se acercó al Señor Jesús. Por norma y, después, por costumbre, ellos se acercaban al pueblo –comúnmente- por alimentos; y, conforme a la ley, las gentes estaban igualmente instruidas a ser compasivos con el leproso, llevándoles alimentos; pero, por el temor a la contaminación, estos eran llevados hasta cierta distancia y, cuando eran dejados para ser recogidos por el leproso, éstos debían acercarse y, desde una distancia no menor a los 50 metros, empezaban a gritar voz en cuello “¡Inmundo! ¡Inmundo!”. Era un drama tan triste y miserable porque, en la mayoría de los casos, los leprosos recibían un trato hasta despectivo por parte de los demás y, aunque eran instruidos a ser compasivos con el leproso para apoyarlos llevándoles alimentos, la mayoría de las veces esto no lo hacían por compasión, lo que implica amor pero, y como lo dice el apóstol en Romanos 9:32, “no por fe, sino como por obras de la ley”. Sin embargo, y porque estas personas conocían la manera en que Dios acostumbraba a visitarlos, a través de profetas; tan pronto este leproso supo u oyó, seguramente, que un profeta de Dios se había levantado en Israel, él no dudó en aprovechar de esta oportunidad para acercarse al profeta, al enviado de Dios y que, si una vez Él sanó a un leproso, a Naamán el sirio (2 Reyes 5), él estaba seguro que Él lo haría ahora a través de este profeta, el Señor Jesús.

En el libro de los Hechos, capítulo 10 y versículos 37 y 38, leemos lo siguiente:

37 Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan:
38 cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

Y éste pensamiento estaba en el corazón de este leproso, por lo que se animó, aun cuando sabía que podía recibir el rechazo de las gentes, para acercarse al profeta, al Hombre de Dios para, como en días de Eliseo,  ser limpio de su lepra.

La lepra siempre representó el pecado, toda forma de pecado (la mentira, la fornicación, hoy muy común entre jóvenes, el adulterio, el homosexualismo, el robo y el crimen, entre otros). El Apóstol Pablo nos declara la triste y miserable realidad de que todos somos pecadores y que, por lo mismo, estamos destituidos o desprovistos de la gloria o apariencia de Dios (Romanos 3:23), que no nos parecemos a Él. En realidad, el Hombre fue hecho a imagen y semejanza de Dios y, por lo mismo, éste no solo era igual a Dios, en naturaleza, y capaz de manifestar los atributos habidos en Dios pero que, por lo mismo, él podía disfrutar de una comunión inalterada o estable en la presencia del Dios santo, siempre santo. Pero, tras el pecado en el Huerto de Edén, el hombre quedó dañado y, por esta condición, quedó afectado en esa gloria con que fue creado, para ahora ver afectada esa imagen y semejanza que tuvo en el principio. El apóstol, en Romanos 3:10-18, hace un diagnóstico de la condición de todo hombre y mujer:

10 Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
11 No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
13 Sepulcro abierto es su garganta;
Con su lengua engañan.
Veneno de áspides hay debajo de sus labios;
14 Su boca está llena de maldición y de amargura.
15 Sus pies se apresuran para derramar sangre;
16 Quebranto y desventura hay en sus caminos;
17 Y no conocieron camino de paz.
18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.

Lo que el apóstol nos está diciendo es que somos tal como el leproso de la cita y que, como tales, estamos condenados a una vida por debajo del estándar de un hijo o hija de Dios, subvaluados, para recibir el desprecio u oprobio de los demás y, lo que es peor, estar separados de la gloria de la presencia de Dios. El apóstol nos dice que el propósito de la ley fue darnos conocimiento de lo que es pecado en los ojos de Dios (Romanos 3:20) y que, si este conocimiento provoca en nosotros el necesario arrepentimiento, que esa es la única forma para empezar a restablecer una comunión con Dios afectada, antes, por el pecado.

¿Qué es pecado? Una de las definiciones para pecado es “fallar el blanco”; esto es que, por más voluntad que tengamos en querer acertar para con Dios, siempre vamos a fallar. El Apóstol Pablo, en Romanos 7:7-25, nos explica cómo es que el pecado, que habita en nuestros miembros (cuerpo), nos mueve a hacer siempre lo malo, a fallar; así, cuando por allí alguien dice que no peca, sino que comete simples errores o fallas, pues eso es pecado, y así lo debemos reconocer. Un ejemplo de pecado o fallar al blanco lo vemos en Caín:

Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; PERO NO MIRÓ CON AGRADO A CAÍN Y A LA OFRENDA SUYA. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.
Génesis 4:3-5

¿Ve usted cómo Caín, igual a su hermano Abel, procedió a adorar a Dios? Sin duda alguna, él quiso agradar a Dios pero, aun cuando tuvo esa intención, él pecó o falló en su adoración (la adoración siempre implica un sacrificio, un sacrificio vivo en palabras del apóstol, Romanos 12:1-2). Así, no importa si hacemos todo cuanto queramos o sintamos para agradar a Dios porque, si todo cuanto hacemos no es conforme a Sus instrucciones, Su consejo, Su Palabra, nuestro esfuerzo será en vano, y nuestra ofrenda o sacrificio repugnante a las narices de un Dios santo. El libro de Levítico nos explica en tipos lo exquisito que era Dios en Su demanda para con el sacerdocio, y hoy, ya en el Nuevo Testamento, el Testamento Eterno (por consiguiente, no puede haber otro Evangelio), Él mantiene esa misma demanda, y aún mayor. El Señor Jesús dijo en el Sermón del Monte: “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que CUALQUIERA QUE MIRA A UNA MUJER PARA CODICIARLA, YA ADULTERÓ CON ELLA EN SU CORAZÓN.” (Mateo 5:27-28); y lo mismo es con relación a toda forma de pecado. ¿Por qué? Porque ahora Él está tratando con el hombre y la mujer para moverlos a limpiarse de toda impureza desde el corazón mismo, no en apariencia, pero desde el ser interior, porque allí es donde Dios quiera habitar, en el corazón de todo hombre y mujer.

Por ello mismo, cada vez que escuchamos una meditación de la Palabra de Dios, debemos tener el cuidado de no decir que eso es Palabra de Dios, sino una meditación de la Palabra y que, como tal, debe estar sujeta a juicio. Hoy se predica perversión desde el púlpito y, por ello mismo, el pueblo continúa manteniendo la miserable condición de leproso, sin saberlo; porque le cree al predicador, y no lee su Biblia. Hoy estamos en tiempos harto peligrosos, los tiempos postreros o finales, y cuando todos los demonios parecen orquestadamente para destruir al que es imagen y semejanza de Dios, al hombre (mujer), y lo que es más, intentando destruir a aquellos que nos avenimos a Dios en busca de gracia y misericordia, para vivir vidas dignas y a la altura de la gloria de Dios, semejantes a Él y, para este malévolo propósito, satanás usa a ministros perversos que no tienen temor de Dios para medrar la Palabra de Dios y, de esta manera, quitar del pueblo la única forma para conocer el carácter de Dios, y a Jesucristo, la imagen de este Dios invisible, en Quién están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento (Colosenses 2:3).

Sin embargo, y todo este miserable drama del hombre y la mujer de hoy, hay buenas noticias, hay un Evangelio (la palabra Evangelio significa buenas noticias), y es que, así como hace 2000 años el Señor Jesús limpió a este leproso, y lo restauró para una vida digna y útil entre los demás, entre los santos; siendo que Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y siempre (Hebreos 13:8); Él hoy puede limpiarnos de TODOS nuestros pecados, por virtud o poder de Su bendita obra en la cruz, en tanto allí Él murió por todos nosotros. Ésta es la buena noticia que debemos recibir y que, si bien lo hacemos, si recibimos el mensaje que la cruz transmite o proclama con el perdón de nuestros pecados, cuando Él, Jesús, se hizo pecado por nosotros (2 Corintios 5:21), eso nos justifica o declara justos a los ojos de Dios:

24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,
26 con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.
Romanos 3:24-26

Oh, antes estábamos destituidos de la gloria de Dios (v. 23) y, por naturaleza, éramos “hijos de ira, lo mismo que los demás” (Efesios 2:3) pero, seguidamente, el apóstol hace esta gloriosa y consoladora declaración: “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados [leprosos], nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros [desde Pablo hasta hoy] las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.” (Efesios 2:4-7).

Sí, antes estábamos leprosos y, por lo mismo, no podíamos disfrutar del compañerismo con los demás santificados, no se podía; pero por virtud o poder del perdón de nuestros pecados en cruz de Jesucristo, no solo podemos tener comunión con otros santos pero, mucho más sublime aún, podemos tener comunión con el Dios a Quién, tiempo atrás, ofendimos con nuestros pecados. Nuestros pecados han sido perdonados, nos ha dado el Espíritu Santo para habitar en nosotros que, y desde allí, Él nos inspire para una vida conforme a Su Palabra (la Biblia), única manera de santificarnos en Su presencia, y también la única manera de saber que no le estamos fallando al blanco o pecando. El apóstol hace esta declaración en Hebreos 10:19-23:

19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,
20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,
21 y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,
22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

Sí, para esto es que vino Jesús, “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” (Hechos 4:12).

Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que Él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos.
De Éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en Él creyeren, recibirán perdón de pecados por Su Nombre.
Hechos 10:42-43

¿Sabes que eres un pecador o leproso? ¿Cómo lo sabes? La ley de Dios te da conocimiento de lo que es pecado, “pues el pecado es infracción de la ley” (1 Juan 3:4); pero no aceptar la Dádiva, Don o Regalo de Dios, a Jesucristo, es el peor de los pecados; saber que somos pecadores (y lo podemos admitir sencillamente porque pecamos, siempre pecamos o fallamos), y no aceptar la cura para esta condición es lo peor que podríamos hacer. Si estuviéramos enfermo de cáncer, y nos ofrecieran una cura para ello, y no lo aceptamos, eso sería lo peor que podríamos hacer. Si sabemos que el pecado nos conduce a una muerte o separación eterna de Dios (la palabra muerte significa separación), y tan pronto nos enteramos que realmente hay un Dios interesado en nosotros y que, para restaurar nuestra comunión con Él, Él ha provisto la manera para hacer posible esa restauración y vuelto nuestra comunión con Él, pues lo mejor que deberíamos hacer es aceptar la manera de Dios; y esa manera es el perdón de nuestros pecados por el Nombre de Jesús.

14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
De tal manera amó Dios al mundo
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
Juan 3:14-21

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
1 Juan 1:9-10; 2:1-2

“Señor, si quieres, puedes limpiarme. Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio.”

Amén.

lunes, 5 de marzo de 2018

BAUTISMO DE TRES HERMANOS EN EL RÍO CHILLÓN


A
yer, domingo 4 de marzo, tras el servicio dominical que empezó a las 10:30AM., ya al borde las 1PM, nos dispusimos acompañar al Hno. José Ballena, pastor en la iglesia que está en casa de la Hna. Rosa Mesías, para asistir al bautismo de tres jóvenes Hermanos quienes, en fe y obediencia, pidieron ser bautizados en el Nombre del Señor Jesús para, conforme a Romanos 6:3-11, identificarse o hacerse UNO con el Señor Jesús en toda Su obra redentora y de gloria:

3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?
4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.
5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección;
6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.
7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.
8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él;
9 sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él.
10 Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive.
11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.

E invocando el Nombre que es sobre todo nombre (Filipenses 2:9-11), ¡JESÚS!, para el perdón de sus pecados y que, de esta manera, esté disponible el Espíritu Santo para venir a residir en estos tres Hermanos (Hechos 2:38-39). Cómo lo podrán comprobar por el primer vídeo, titulado “Explorando por el lugar donde realizarse el bautismo, el bautismo de 3 Hermanos, en el Nombre del Señor Jesús”, varias Hermanas, entre ellas la candidata al bautismo, Hna. Elena Palomino, cruzaron uno de los causes del río, con relativa turbulencia para, desde una forma de islote, trasladarse hacia las aguas del bautismo, mientras las otras Hermanas adornaban la ceremonia de bautismo con alabanzas al Dios que nos permitió estos gloriosos momentos.

Seguidamente dejo algunas imágenes y vídeos que ilustran los hechos de ayer aunque, ya al final, y en domicilio de los Hermanos Kenny y Emma, no pude grabar la secuencia de alabanzas con que nos gozamos en la presencia de Dios, alabándolo como es digno hacerlo, por Su gracia y misericordia, por hacernos partícipes de la alegría y gozo en el corazón de estos tres Hermanos recientemente bautizados: Hna. Elena Palomino, Vladimir, y Nicolás León Hernández. Favor, recuérdenles en oración. Gracias.


Éste es el camino o corredor entre la Av. Trapiche
y el Río Chillón, lugar para el bautismo
Aquí el Hno. José Ballena, atrás otros Hermanos,
encaminándonos por el corredor hacia el Río Chillón
que, de la Av. Trapiche, no dista sino unos 700 metros

Al fondo observamos a algunas Hermanas; una
de ellas es la Hna. Linda, esposa del pastor quienes,
gozosas, acompañaron para el bautismo de los
tres Hermanos
Ya en el borde del Río Chillón, hallamos una poza o lagunilla,
pero lamentablemente nada profunda para el bautismo; por lo
que el grupo siguió explorando hasta ubicar el mejor lugar para este
rito de fe



Las Hermanas hicieron un generoso esfuerzo por empinarse
por sobre de unos montículos de piedra, que cercan el cause del río para,
desde allí, presenciar el bautismo de los Hermanos

Otra escena con las Hermanas, mientras soportan
estoicas el sol y calor que reinó la tarde de ayer

Unos pobladores, cercanos al río, lavando sus ropas, a la usansa
de la antigüedad, golpeándola contra las rocas. Fueron muy amables
para orientarnos el lugar mejor para el bautismo. Dios los recompense. Amén.


Ya en casa de los Hermanos Kenny y Emma,
en Puente Piedra, a donde los trasladamos para, a invitación de ellos,
degustar una riquísima merienda. ¡Gloria!